Los Andes
1 ' t. LOS ANDES-LIMA, NOVIEMBRE 29 DE .1893. 467 d 0 peculiar del periorli,;::;mo p~]ltico, ·viene,< a. fllos días, ~lon Santos ~eynoso con. fa señori- ser como un reíle.jo de los dehcalos y nubles ta l\!Iarg~rita Herrera, s1endo padrinos el se- sentimientos de la. mujer; que buena falta ~a- fi?r Manuel ~r-manclo Diaz y la sefion1 Be- cen en ciertas épocas de .nuestra aza~osa vida n1gt1a Aerósp1<l~. _ . Política en que la prensa suele enrojecerse al Hacemos votos por que el angel de la foh- Calor d~ las yasiones, causando quernadu:as y. ciclad y Ja ventm·a estiendad sus alas sobro el herida"S que ucgo, en. Ja calma de los A.m~os nu~vo hog~r. . · nos pesa haber rnfendo á n_uestros propios . Se ha varado el v'.lpor .r.<Mapocho,i> qáe sa- hermanos contrarios_ó enemigos en la hora lió del Calla.o, con d1eecc1ón á Panaml'.l, cerca de la luch~, aliados y amig?s ~l día siguiente <lel luga~ den,?minado «Pun~a de. Alca~rás.i> · de las decepciones, y familia siempre para de- El ~enor Ext?n•. de !1ac1onal~dad rnglesa, plorar juntos, la inutiliJad de la saña en los ha dejado de ex1st1r casi repentrnamente, en esfuerzos poi· fundar el íde.al ·de paz y líber- 1 e~ h_otel Fra~cia Inglaterra, el lunes último; tad, de· , 1 ue nos vamos ~leJ3:n~lo al paso q\le v~ct1ma, segun se asegura, de la fiebre ama- nos enemistamos con la JUSt1c1a, el amor y la r1lla. ~ . . concordia. El senor Extón, verna de Gu1t.yaqu11. Ñ BoLET PERAZA. El Supremo Gobierno ha nombrado para VENITE, PRÓCER. De unfolle_t~ inédito titula_dc Ho¡p,s d~ Lau- rel dedicado al Benemérito Senor Gene- raJ Caceres. ' Su voz un trueno, su mirada un rayo. (Olmedo-Canto a Junin.) Como en el cielo cuando el denso manto · De tempestuosa. nube, de iJ!lproviso, R(lsgase y el relámpago pa.i1zo Se a-bre paso vibran te y colosal. Y su instantánea luz el hosco monte, El esplayado valle y la colina, Y el ancho cielo rápido ilumina, Y ofusca un punto al trémulo mortal. • Así te contemplé, q~e en m.edio ~l cáos Sn que á mi-cara patria hun9.H'.Se viera, Tu genio audaz, cual fúlgina lumbrera, Alumbró la voi·úgine sin fin. Nuevo Camilo de la nueva Roma La libertad perdida y el decoro, Chn sangre rescata~· y no co;i oro, 1 1 Intentas corno heróico paladm. Noble y leal, valiente y e:'>forzado, Ilustre general ¡qué! te ctdel1e1~es~ A:préstate á cefiir tus nobles sienes Con .el lauro inmortal de eterna prez .. ' No desmayes, Recuerda la contanc1a Y la firmeza de la altiva Roma, · Cuando á sus puertas triunfador asonui, El astuto y feroz cartagine:?. De mártires la innúmera falange, De los héroes la pléyade -sagrada, . Que en esta actual contienda y cruel Joma1Ja De sangre derramaron un raudal; , Venganza claman eficaz, se~ra, Contra el vil agresor que la pl'ovoca, Muy en breve espiará su audacia loca; En breve embotaráse su puña!. Vestida esta de luto la madona .-r Que con manto de luz ayer cefiía. i~ 1 ¿En dónde está su pristima alegría, • . 1 Dó est~n sus atavíos, su joyel? ¡Qué se hizo, Libe1·tad, tu alma. belleza~ ¿Porqué en su primavera ueshojadps, Marchitos sin verdor y eHsangrentados Contempl9 tus coronas, tu laurel? ·1 Empero alzad la dolo1·idct frente, Que el leal patriota, el adalid se1·e~10 Qne hoy acedia imperterrito al chileno, Será eil breve, tal vez tu venga<l?r. Cá.ceres, inmortal! Sé tu la egida . Del pueblo que en tus manos encomienda Su postrera esperanza. Tu alma encienda. En su pecho frenético valor. Azuza tu corcel y ,dcsbttt·ate . : Tu armipotente brazo al enemigo. Ni ·un punto mas retar·des el castigo. vu~la y mata y tlestt•oza sin piedad. Y la Patria, premiando tus esfuerzos, Guirnaldas tegerá ,par?- tu frente; Y ves ti Ja de gala y refulgen te, Con ellas te orlar:L la Libertad. Mas sí impotente el ánimo vacila Y si posible la revancha fue_t·a,. A nuestro país procura.Je, s1qu_1e1·a, Honrosa paz y un otro porvenir. Y grantle entre los grandes, sin mancilla, Tu fama brillará con luz serena, Como la estrella que en la tarde amena, Con suave claí·iJad ~e vé lucir. CÉSAR HENRÁcNDEZ. Huancayo. SUELTOS. En el; :mulacro que efectuó el Ejército en la pampa de. Amancaes, después de verifica- das las maniobras de ataque y defensa, el se- tior General Cáceres, que se hallaba presente, fué objéto de una ovación esfl~nclida; pues cuando 'desfilaban delante de é , para formar la columna de honor, los soldados, forrriado!!i en mitades, á la vista del jefe que mas de una vez los condujo á la victoria y cuya gloriosa jotnada Tarapacá, se conmemoraba en el día, arrebatados de entusiasmo, prorr '1. mpían en vitores y aplausos. . Ec algunos se notó mucho la elocuencia ~e las miradas, pues al saludar al General suspi- raban, Janzáudole aql!-~11as miradas preñad~s de lágrimas de regociJO y que son poemáti- cas. . El General estaba mur conmovido y salu- daba á esoi valientes, deiicubI'iendo su noble frente. Ha falleéido en Berlín el gl'an pintor ale- mán Carlos Múller. ~011 motiva de celebrarse el fausto aconte- eimíento de la bataJJa. de Tarapacá, los jefes del Ejército y de la Guardia Nacional han ob- ·- sequiado al señor Genera~ Cáceres ~n hermo- 1¡0 l!uadro al óleo, trabajo del artista s~ñ~r LeJ;liani, el <'.ual representa uno de los prrnch palea epi5od10s de dicha ?ornada. La comisión eucargada de of1·ecer el obsequio era com- Ha contraído matdmonio, en estos últi- la Municipalidad de Moquegua una Junta de Notables. Ha tenido lúgar en Piura una esplénd1 :la revis.ta practicada por los cuerpos de Ia Guar- dia Nacional. Esta noehe hará su estreno la CompafHa Palmada. Veremos y juzgaremos. De una manera casual, vjctimó en Puno,¡ una madre á su hija, inspeccionando un re- vólver. La muerte fué instantánea y la primera ha perdido el jnicío. El 1. 0 de Enero del año próximo se i1;iaugu- rará una Exposición en San Francisco de Ca- lifornia, que ocupará 60 hectúreas de terre- no. puésta de los señores coroneles Byrn~, La- Torre, Zuleta y Aramburú; el t',Jtimo de eatos caballeros tomó la palabra. y ·el General le contestó en tél'minoi,; de agradecimiento. Para-escribanos tle diligencias, han rendi- do exámenes lo~ señores Nemesio Otoni y Lizandro Carmelino. En Quito y Riobamba de la vecina R~públi ca del Ecuador, hnn circulado hojas sueltas p~diendo - la guerra con el Petú, con motivo de la <lesapl'obación del tratado «Ga1·cía He- rrera.» Se hn. hecho cargo del mando del Regi- miento «llusá!'es N°. 1, el prestigioso Coro- nel don Armando Salcedo, jefe organizador de la arma. ¡Ya- era tiempo! El señor Eduardo Durán ha optado el gra- do de Bachiller en la Facultad efe Letras. Poi• el informe facultativo de uno de los médicos de la localidad, se sabe que en esta Capital se han presentado algunos casos de fiebre amarilla, Toca á nuestcas autorjdades, ataca1· enérji- camente al huésped. Conumlcan de Abancay que el 5 del pre- sente se verifi"ró un gran meeting popular, <t cuya cabeza se hallaba lo mejor del lugar, y formuló una acta pa'ra elevarla al Supremo Gobierno, pro~estando de la nueva ley de Mu- nicipalidades. La reunión tuvo lugar en Ja rrrn.~·or armo- nía y órde.n. lian dejado de existir: en Tarrna, el señor Manuel Llaveria. En Huariaca, provincia de Paseo, el 8 <le los corientes, don Luis de Parra. risma. En Huúnuco, <lon Bartolomé Oneglio, ita- liano. .· En Huancayo~ don Nicolás Yanci.ch, aus- triaco, don Pedro Balde.on y doña Evar1sta Bal- deon. Los salvajes han atacado una mina en Pi- qufri, ocasionando graves dalios en el campa- mento. Po!' fin fueron dispersados, dejando algu- nas bajas en tierra. .., . . En él caserío de «Cavear» del Distrito de Sanihuanca, ha caído un ra.)'O, ocasionando la muerte de toda Ja familia de Gabriel Capchu. Se h'l suicidado en Antofagasta, uon 'Ricar- do Sologuren, natu1·al de Tacna. . . El Gobierno ha nomurado para la Munici- palidad ele Cañete una Junta de ~ otal;iles., Dip!Gm~li~os-En.vi~<lo Exseaol'drnarw y Ministro Plentpotenc1a1w ha s1~? nom.l~r:1Llo en el Ecuador, el sei101· don Em1lJO Bomfaz. Se ha acep tado la renuncia que_ hace el Mi- nistro en Bolivia-, Dr. don Francisco Ge!'ardo Cháves, nombrándose como Encargado de Ne- gocios á Do1~ Manuel A. San Juan. .. L:l viruela se ha presentáJo en TruJillo, en proporciones alarmaptes. . . Baeiaillc1• en la 1 1aeultad de Med1crna ha sido reconociJo, prévio lucido exámen, el Sr. Benjamin Pacheco Vargas. . L'a segunda Sala de la Corte Super·ior de Guayaquil, con fecha 8 ha revocauo el ;ob.r~ seimiento que subió en consulta en el Juicio Varea-Seminario. ' Ha prnstado e.l jui•ame1;t? respectivo, para ejercee la profesión de Medico, ef Dr. D. Eloy F. Ibañez. De todas 1•a1•tes:-El destrípadorde mu- jeres ha aparncido en Francia, poe el .hecho de haberse encontrado por- allí una mujer de vida airada, cadüver en su propia sangre, cuando el día anterior se le había visto de pa- seo con un marinero que se cree sea el mis- mo destripador. . Sorp1·endidas están esas mnJeres con este hecho. -En Francia, le ha hecho un tiro de .re- vólver un subalterno á un General, pero co- mo el arma no disparó, el . General. por to.do castigo impuso á su subordmado _qumce dias de arresto, ((por no tener exped1 tas sus ar- mas)) -Los moros han puesto en apuros á los españoles y el .Gene1'a1 de éstos ?a. perdido · más tropas, mientras tanto el ard1m1ento .de los españoles crece. -Cerca de Berlín quebró un Banco y sus agentes. los de la birla, se escondieron . y eJ j que "'robablernente se quedó sin tajada y con, toda~ las responsabilidades se suicidó. f 7 IIISTORIA DEt PERÚ .PE CLEMENTE R. MARKHAM TRADUCID!\ DEL INGLÉS / POR JUAN DE D. BENITES. (ES PROPIEDAD DEL TRADUC roa y NO SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN) Cada Inca cl.ejó.tras de sí una numerosa peole, cuyos descendientes_ for- maban ayllus ó hnaJes separados unos- de otros; de manera que los últimos de éstos, se enc(lntraron rodeados de gran número de familiás de sangre real de entre estas se escogtan generalmente, á los generales y .consejeros de Es- tado. El Inca en persona. conducía lo ejércitos, presidía las fiestas y admi- nistraba el gobierno civil. Se le llamaba Sapallaninea, ó «Soberano Señor.>> Pero no pasaba de ser, sino un Jefe superior á quien los demás jefes le estaban subordinados; para la administración regían leyes y costumbres tomadas y trasmitidas de sus antepasados y que eran más ó menos comunes á muchas otras tribus andinas. Durante su apogeo, el Imperio de los Incas $e dividía en cuatro partes, que correspondían á Los cuatro puntos cardinales- A nti-suyu hácia el Este, Cunti-suyu al Oeste, Chíncha-suyu al Norte, y Colla-suyu al Sur. Todo el Imperio se denominaba Tahuantinsuyu, ó «Las cuatro Regiones.>> Las tri- bus ó ayllus, estaban gobernadas par curacas que eran los poseedores de las tierras. Todos los miembros de una misma tribu, descendían ele un mismo tronco. La Chunea formaba la Junta· ele Gobierno, que consistía de diez fa- milias bajo un • mismo jefe ó Chuma-Camayoe. Una Chunea formaba una comunidad completa; los miembros ele ésta se clasificaban en diez grupos, segúffsus edades, siéndoles obligatorio el trabajo á solo cuatro de ellos: 1. Cuea-pallae («cosechadores ele coca))). Mozos de 16 · á 20 años.- Trabajo liJero. 2. lma-huayna (((jóvenes))), de 20 á 25 años. 3. Purie (((adultos>l), jefes ó cabeza de familia. 4. Champi--rueeu (cede edad>>) de 50 á 60 aiios.-Trabajo ligero. Cada Chunea estaba formada por diez puries ó adultos, con un número proporcional de las otras clases. El purie era casado, y mientras lo ayuda- ban los cuya-puyaes y los champi-ruecus, tenían obligación de mantener á los nifíos y-á los ancianos' que estuviesen imposibilitados para el tt·abajo. Las tierras pertenecía at aylh~, y á cada purie se le asignaba la suficien- te cantidad de terreno, de cuyo cultivo pudiesen vivir el, su mujer, y los de- . más miembros de su familia. La unidad de medida superficial era el túpu. Diez Chuncas formaban una. Pach<:fea que estaban bajo la vigilancia_cle una .Pachaea-Camayoc ó Centunón; diez Pachacas una Huaranea, y d1ez Huarancas un Hunu, éste consistia de 10.000 hombres· sanos y fuertes. Sus product.os , ya fuesen cosecnas ó ganados se dividían en partes pro- porcionales entl'e el Gobierno (Inca), el Sacerdocio (Huaca) y el pueblo (Huaeeha), según las necesidades de la localidad. Los oficiales llamados Runa¡¡-pachaca se ocHpaban en anotar anual- mente en los quipus estas particiones. y hacían las correspondientes rem~ sas, mientras que, los visitadores de a1deas ó Llacta-camayoe, indicaban á los agricultores, las - fechas en que debían regar sus terrer1os, y cuando sus asignaciones estaban separadas unas de otras, cuales de ellas eran la.s que debían cultivar. Eran inexorables en castigar los crímenes, por los que plicaban penas severas. (17) Cultivaban todo terreno que fuese útil ó quo pu- diera fertilizarse. Sus pueblos y aldeas estaban construidos sobre cerros rocallosos ó en tierras incultivables, de manera qué no se desperdiciaba ni un solo palmo de terreno fértil. Proveían de agua las partes secas y en los cerros formaban laderas <le 0onsiderab]e estensión. (18) Los rendimientos compensaban al trabajoy pericia de los agricultores. En el Imperio se producían las cosechas más abundan- tes de patatas que hasta hoy se han recogido. El maíz era en el Cu_zco abundantísimo y ele gran tamaño; la coca es un producto especial de la agri- cultura peruana, requiere un gran cu1dad9 para su cultivo y el procedimien- to de secar la hoja es demasiado proliJO. ' La pimienta, producto peruano, ha siclo aceptado como un nuevo con- dime'nto en toda la Eur·opa; el algodón pernano tiene la fibra más .larga, fina y consistente de las que hasta hoy se conocen. La quinua, oca y otras raíces alimenticias, también han sido productos esclusivos de la agricultura pe· ruana. Las inmensas manadas de llamas y alpacas suministraTJa la carne á los pueblos, el charqui á los viajeros y soldaJos, y con sus lanas se hacían tejidos de todas ·clases. La alpaca que nos suministra una riquísima lana, se puede decir que es la creación del antiguo pastor p eruano . . Los animales nómades de la familia de la llama, tales corno el lwanaco y la vicuña, dan también bue- nas lanas y carnes.-Había cac0l'ias cada cial'to número de años, á las que llamaban ehaeu. Miles de hombres rodeaban un gran espacio de terreno : y cerrando ~el circulo daban caza á los animales que en él se úncontraban, Con esto se hacian de abun.dantes peovísíone.s. Daban soltura, solo á las hembras, con muy pocos de los más finos rnachos; á una gran parte de los demás, los tra8quilal>an y soltaban y al resto los conservaban para matarlos y comer sus carnes. Se hacían provi sio nes para todas las distintas clases sociales encargán- dose los mitimaes de hacer la repartición. En caso ele haber exceso de po- blación en algún puefJlo ó aldea lo removían á aquellos menos poblados; se buscaba toda clase de comodidades por medio del canje de productos. Há-· cían fértiles, terrer1os áridos. (19) Los habitantes de las inmediaciones del lago Titicaca cultivaban la patata y se cledic<..ban á la cría de ganados; pero á estas alturas no maduran las frutas 11i se prnduce el maiz. Los del Collao establecieron colonias en los vall~s ele la costa y en los bosques orientales. La región elevada suplía de telas, carnes secas, patatas y otras rafees alimenticias a los mítimaes, quienes á su vez enviaban tejidos de algodón, frutas y coca. . Bajo el sistema incaico, todo aquel que podía trabajar estaba obligado á hacerlo; todos gozaban de comodidades y nada les faltaba á los ancianos, ni- fíos ni á los enfermos. Los agricultores y los pastores I'ecibian una parte de sus productos que llamaban l~uaeehas, el sobrante lo canjeaban con los mili·· maes por otros víveres. A los demás trabajadores se les servia de la porción llamada Inca, así como también al Soberano mismo, sus oticiale3 y el ejérci- to. De la porción del huaca, salia para los numerosos sacrificios y para las fiestas religiosas. . . No conocilil.n la utilidad del dinero, pues todas las familias tenían dere- cho á lo necesario para su sostenimiento y bienestar, que lo obtenían en el Cuta ó mercado, sin necesidad de pap:ae p,or ello. Tan perfecto fué el régi- men de los Incas que continuó en vigencia hasta mucho tiempo después de la muerte de su último soberano. En caso de que alguna catástrnfe ocurriese en sus comunidades, ya fue- se por causa mayor ó por mano enemiga, los vecinos reparaban el daño oca- sionado, prt:stando toda clase de ausilio que fuese necesario. Los conquis- tadores españoles observaron que; cuando invadían sus ciudades, talaban sus
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