Los Andes
:(' 'Los ANDES-LIMA, OCT_UBRE 21 DE 1893. ~uédase entónc~s la r~zón turbada, el rayo matinal los vidrios toca; mue1·~ la luz de las bugías, cesa ' ---- ------------- --- -----~ -!-- Dá g~-;;tó ver come se extiende, aného, .lle-! BU~Uo_grafía.-Qo:n aten ta dedic~toria -~u- 1 no de pinceladas, como man~_º de odt,hsca ¡ tógr-a:a a nu~stra Dtr~etora hemos rec1. 'b1d~ ( ' -, y el a,lm~ ._,enamora~a, . como dura11te el sueno, se desliga del ropaje mortal que la encarcela, y por el éter vuela, . cruzando cielos, con el alr;na amiga.>> «¡Ah, después,. el silencio dice tan to! ¡hay tan pláctdo encanto - en las frases no dichas, si pe-nsadas, que parece que el mundo se reduce al espacio en qu~ luce . el fulgor de las íntimas miradas!» «Así sol'íé el amot•: una divina turbación que ter!Jlina_ . en embriaguez, en éxtas1~ y olvido .... !Para dos séres que el amor abrasa, todo instante que pasa es- una et.er1Jidad que se ha vi'vidol» cTú, la radiante encar·nalo. i-6n de un sueño, arQo iris risué!lo sob-re el nublado Azul de mi tristeza, ven, amada, y responde á mis clamores .. ¡quiero morir de amores, reclinando en tu seno mi cabeza!:. "' "'"' . « Y:o Goy un rey de Oriente, el sol es mió mi noble pod-erlo se ·extiende poi· vastísima comarca; tengo tesoros que al mortal asombran;' - mis vasallos me nombra11 padre y señor, y pródigo monarca.» o:Guardo para jo~·el de tus cabellos, piedras cuyos dPstellos traban con los del sol porfiada lidia, mas no por éllas sentirás .enojos, que al brillo de tus ojos, lustre y colores perderán de envidia.» o:Si con el alba á la pradera sales, sobre pérsicos chales irfls hasta que el sol busque el ocaso; y á fin de que su lumbre no te ofenda, resguardarán tu senda movibles toldos de luciente raso.)) •De esclavas negras turb.ulento coro, con slmbalo sqnoro presidirá tu paso, en danza loca: - y si el cansancio al caminar te rinde, seré yo quien te brinde licor de ensueños en ebúrnea copa.» «Sobre un diván donne resalta y brilla la piel negro-amarilla _ de un tigre bengalés que en la espesu1•a ' temido y muerto fué-rendida al sueño, reclinarás mi due1'ío, el peso de tu fangida hermosura ..,, «Y en ta.oto duermes la apacible siesta, suave, lejana orquesta - _su tierno són apagará en tu oído: y encenderé los turcos pe.teteros ·- y aromas placenteros - llegarán cual caricia á t_u .sentido.» «Aves de mis florestas misteriosas y azules mariposas revolarán cabe tu lecho blando; verás sobre tu frente alas abiertas jusga.rás que despiertas ...... . no, mi bien, tu seguirás so~ando.» «Ver(is por sugestión de mi albedrío, junto á bulJente río, - y al fulg.w de estelares sente11eos, un palacio de fábrica morisca, delirio de Odalisca enferma de -fantásticos deseos.» «Muros, torreones, pórticos J alares, techumbres y pilares níveos son, como veste de querubes en aquella man~ión, para ti nueva, quP entre árboles se eltwa, como un ensueño .blanco hasta las nuves.» «a,V ~s~ Por la linfa de~dormido lago, signe su rurso Yago de n~gros cisnes juvenil pareja, que ora zabuye, ora al nadar se mira, y el cuell? en torno jira, . se aparta y JUnta-y en amor se aleJa.» «Do profuso jardín que al aiI·e oscila, sobre compacta fila de a.úreas columnas, de primor modelo, mano invisible arrojará á tus plantas hojas y flores tan tas, cv.--"l ios astros del docel del cielo.» · «Desde el oculto nido en la abrigada la música t1·aviesa ..... . calló el poeta y ci1·ctlló la eopf.l. Nfudo, sombrío, ·de sudor cuhierto, sordo al vivo concierto de las voces que aplauden, permanece: la luz del alba á sus pupilas llega, y él de la Ju~ reniega : en su ~ansado espíritu anochece~ Negro recuerdo de pasada historia tortura su memoria, renovando mortal melancolía, y esclavo, al fin, de su _indecible pena, denrro la copa, aún llena, triste vierte una lágrima sombría. La Paz, 189~. Vícto,. G. JY!antilla. Á BRErvlE ( BA,LADA) -Ber-ta! Berta! soy yo. Mira que la nieve ha cubierto mis vestidos, porque el invierno me sigue desde que tramonté las serranías para llegar hasta aquf. -Quién eres'? Aquí oo se abre L.. puerta á nadie desde que el amado dejó apagar la luz de es.te hogar, y partió para no volver ja- mas. -Cómo no has de abrir, alma mía! Soy yo, el peregrino tan to tiempo au,sen te , que vuel- ve, como el ave herida, ú. calentar su nido. Abre, Berta mia! -No, tú no e res él. El perfume que- se es- capa, nunca vuelve al seno de Ja · flor que lo exhaló. El éco jamás se une á la voz que lo pr·odujo. Y las lágrimas que yo he derramado por él jamás volverán á m1§ ojos, lacios ya de mirar hacia el carr.ino por donde par·tió. V é te peregrino; tú no eres é l. · -Abrerrfe, Becta, porgue el frío me con:rn- me. La nieve no ha enfriado tanto mi cuPrpo como las ingratitu_sles del alma. Quienes más penetraron en lo ín~imo para robarme y ani- quilarme el amor que aun conservaba para tí, me pagaron con el desdén y con el olvido. Pasaron como crepúsculos de verano; como j la sombra del ave fugitiva. -1'ú me engañas: no eres el que partió para 1 no vol ver tan solo por castigar mi constancia y mis desvelos. - - -El perfume no vuelve á la flor; el eco no se une á !a V07, ; la-s l3g!'imas no tornan á su fuente, pero el ave herida si vuelve á su nido para abrigar á sus polluélos, como yo vuelvo para abrigar nuestro amor. - -P_ero á qué vuelves'? El hoga1· esta fri9 desde que tú partiste; las flói·es del hue1·to se secarO'n CO-n el frf.o ael olvido, y las palomas do nuesteo hogar volaron á los montes; y has- ta el· perro que guardaba. la puerta enmudeció para siempre, como mis lal2íos para pronun-, ciar tu nombre. A qué vuelves'? _ ~oye, esperanza mía! Los horizontes se cerraron en torno de mi vida;y hoy llego de nuevo á tu regazo con las entrañas atraveza- das por el hierro de la ingratitud, con el cora- zón, lacerado por el desdén y el alma convulsa por los golpes de quienes me ofrendaron su amor. Perdóname y ábreme. Las tardes pacLficas vol verán para nosotros 1 en la noche el ruido de los árboles que cubren nuestra choza arrullará nuestro sue ño, y las frescas brisas de la mañana ab1·irán de nu evo las flores de nuestro huerto. AbPeme porque me mue1·0 de frío! -Cuando partiste en busca de nuevas feli- cidades, cerré mi puerta y enmudecieron mis labios, hoy que vuelves, cargado de desenga- ños, entra de nuevo . -Bendita seas, imagen de Dios que perdo- nas! Deja que derrame mí llanto en tu seno. Abreme tus brazos, ya que he de morir en ellos. J. DAVID GUARÍ. UNA LÁGRIMA. El cielo al brillar la aurnra En nubes de aúreo color, Con tiernas lágrimas llora Y 1-as confía á una flor; Yo al sentir mi alma impaciente Encendida ele pasiün; Lloro y mi lágrima ardiente La mando á tu corazón. ANCCOIIUAYLLO. y sombrosa enramada, verterá fil colorín sus melodías, y al blando són de tan gallarda orquesta, EN El CAMPO. mecerá la -floresta sus ramajes en flor, como tus días.» NOTAS. «Al pa.so de mi amada, resplandores. Á MonEsTo MORALES. músicas y colDres, _ ~!~~~ae~i;~~gºa~º~~~~do~~pªr~~i:~ ·'e; · · H~y · ~q~·í ·~;1· ·~i~i¿ ·~·u·y. ~~~i. ;; ·~1~ ·~~1;;p¿ no tendrá mas diadema muy verde..... ' · que el beso de mi amor sobre su frente.» Desde mi llegada estoy como ébr'lO, lleno de vida, lle1ia de ardor la sangre. «Trémula vacilante, la amapola Amo con amor loco lo montaraz. Busco el levanta su corola, e nmarañami ento, lo que sabe á ~a~vaj e . i\quí pasado el soplo de huracán bravfo,. leo más á mi gusto á Hugo) el vi eJO form1da- y erguida ofrece á la sumbante abeJa bl la rubia miel que deja e. / , surgir de los estambres el rocío.» · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ;. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · .. - ccAsf seguirás tras la visión del día, Cada día , al amane cer, t engo á m1 Yentan_a con noble g oJlardía, multitud de pájaros qu e cantan cancion es d1- tu airoso talle· que le infi e re agravios vrnas. Por la tarde, á. la,pu es ta del_ sol , ban- al lirio, rey de mis alegres lomas, <ladas de golondrinas toman po s-es1ón d i:?. los v- tendré miel y aromas follajes, entl'e el loco piar ..... envel rosal de tus amantes labios.» Aquí entre tanta luz y tanta vida que se des- «Después .. después en misteriosa estanci-a bordan, soy poe ta. Cuando voy P~~ la ar bo- lle na con l l:l. fragancia - _ leda y sorprendo el beso de dos paJaro~, me de Jos perfumes del siria.no ~uelo, quedo co:no bobo y siento deseo de dedicar- tú, encendida y el seno. palpitante, les una rima. yó, pálido el semblant~ ) ............. · · · · · · · -.· ~· · · · · ·-· · · · · · · · · · · ··· penetramos los dos ....... y cae un velo.» 1 • - · 1 flil T bl 1 t · Aauí está el jardíü, frente· á la casita b an 81 Calló el p~eta. em oroso Y en ° E te es el imperio. · ~ del lúbrico aposento ca. s . / marrotiuí. ¡ P~GINAS, tom1to <Je 126 idew, que acaba de yu Tienen las flores su emperador y éste sus¡ blica1· en San, Si:dvador el celebrado escritor ! ng1eres-. Su majestad, ..duei'io de vidas y ha-1 Alberto l\llasterrer. ,__. _ . . . ciendas , es uu clavel que se alza altanero, en- _ «EL !DEAL» se llama una pr ec1osa p~bl1cac16n vuelto e11 su real manto de púrpura, sobre pn 1 l~terar1a que ha comen~ado á pu_bl1carae P.n cuadro de viol e tas azules y mo1-adas. Los u~1e- i:::\an $al:v3:dor, cuyos primeros i~umeros he-_ res son los lirios. Las vestales, las -ga~'d e ma.s. rne>s rec1b1do. Retornamos el can.Je saludando Estas, ¡me dá no se qué el yerJasl tímidas co- al colega. . . " mo una paloma, con su traje blanco, de blan- . C~u-fa de un vet~rano en e:l ej ercito del re- cura inmaculada. _r10d1smo, es la que tl'ascrib1mos e:i segul(la _ Ah ! Aqui están las misiotis-¡Muy buen.os como un galardón de que sa_b~ estimarse en días, señoras!- Pe1·0 ... . ~por c¡ué está n tns- lo gue vale nuestra lab~r poltt1ca, por los es- tes~ &Por qué bajan C'o1uo aver·gonza~as los .pír1tus ~ectos y_ desapas10na<los. lindos ojos azules't Suspiran poi' el Rhm, lJo- El senor Ibanez, que lleva en sí la nnrcola ran por el amante rn~erto. de ser e~ hijo ct.el que intr~<lujo en_ Aeequipa Las violetas son ntñas pudorosas, que se el arte t1pó~Fúf1co, don Jacrnt0 Iuanez, Y, la.no sonrojan con las pala bras de amo1· que <\ sus. menor glo'1·1a de ser el fundador del per10J1s- oídos murmuran los nardos, blancos prínci- mo diario, es autoridad competente para esti- pes, que forman en el escuadrón de su majes- mar el traba.jo que S-e lleva con per-severanci:i tad. El g eranio es, di ce Salvador Rueda, « ~ desafiando las pequeñeces y mezquindades de poeta do la oda dirigida á la pa lria.» _ · los que viven alimentados por la envidia del Allá, pen sativo, cabiz~ajo, viene el mir·to. progreso ag~no .y devorad.)s por- la po.nzoña Gutienez Náj era le ll ama <cel herido». Sí¡ el que__en las almas vulgares cría la gloria del pobre ll eva lacerada el alma; él es el enamo- próJl!TIO. rada de las po!Jres margarita;s que ocultan s_u _La carta del veterano, que_ trascribi.mos, cabellera de oro entre las ho.Jas verdes. M1- ali en ta, - no :sólo á nH-estra Directora smo á. radle: busca algo. Pícaro ! Ya sonríe. Es que todos los que escribimos en Los Andes y oí- ha visto á su amada y le envía un beso. rnos cop frecue'.1cia la voz de la señora Matto .................... :. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . que nos dice: ¡Adelan te! * Ile aquí la carta: Hoy por la maün.n~ '-"he sorprendhlo á dos Arequipa, Octubre 14 de 1890. goniones en pl e-no idilio. C9mo sabrás, ello_s són los soñadores. los ;ioetas entre la genteci · Señora Clorinda Matto de Tumer'. llaalada, como el mirto erJtrelas flores. El muy tuno recitaba á su amada un madrigal, pósa- do sobre una i·ama del rosal, miéntras ella, con sumo caríi'io, alisaba con su pico el rico tr·aje tornasol ... . Lima. Véis-? No es es to del icaclo, ideal ? Yo les he d édicado en mi úlbum de notas un madrigal, muy diferente del que él rec!taba á ella. De- sea~'la de todo gusto el ser pintor, para tomar este asunto en una preciosa acuarela ....... . ARTURO A. AMBR03I. EL VASO' HOTO. El vas~ donde muere esa verbena De un abanico el golpe rec ibió; ~ Debió el golpe fugAz de heri-rlo apena Porque el rui_lJo del golpe no $e oyó. Más la breve, fatídica hendedura Cuya continua marcha nadie vé, Cada día es su obra. más segura, Lentamente el cristal mordiendo fué. _ El agua, gota á gota, yá .se vierte, El jugo de la floi;'. se acaba yá; Y nadie todavía el daño advieete: El vaso no toquéis, ;¡á roto estñ. Alguna vez así, del cluefl<Yamado, El capricho nos hiere sin temor; Y sobre el corazGn yá lastimado, De nilestro afect_o' al fin muere Ja flor. Y miéntras quevosotros de la vida En las ho1·as, in tac to lo créeis, Agrandai·se y Horar ,...sie!1te él ::;u herida: Roto cstñ, roto está ....¡no lo toquéis ... l -SuLL Y PRouno?.nm. VERSOS. Á DO~HNGO DE VIVERO. I AZULES ¡Que azúl ! es tu imágen ctue n~ i alma acaricia Allá en sus ad1311tros; cual flor del pensil, · Azules las cintas que -abrazan tu cuello, , Tu gt'iega cabeza, tu talle j entil; La cal'ta e11 que escribes tu amor, tus enojos, Mis sue 11os amantes, tus lánguidos ojos; De azúl las humild es, llorosas violetas; Los lag os que en ol a s t1'anquilas 6 inquietas El cielo reflejan; el cielo "'S a.zul. Las trémul,1s ondas, cua l niebla. tejid&, Que cubren tus formas , de diáfano túl, Y c uando me m_iras, oh! maga querida, El aire azul éa ... . .. ¡Azul eres túl II QUISIERA SER TU! Las nubes del cielo, la niebla del aire, Las sombras, mortajas del día que huyó, De vaga tristeza m! alma inundaban, .... Silen cio, y- tini e blas, mi paso buscó: Perdí la conci en cia~_ . . Debajo al ramaje De selva frondo sa tendi do me vi; Lloraba .... Y e n medio del ve rde follaje El canto quejoso de un pájaro oí. Por bala certera, en sangre bañado, El ala ya rota cayó del ombú: -Viajero del bosque, oh! pájarn errante- Le elije yo entónces-quisie ra ser tú! Lima, 1887. - Joaquín Lemoine. SUELTOS. Noble y generosa amiga: Muc~o ·1e agradezco su tújetn. de saludo poi' el día 4 .Y arseñor cron-ista el suelto de cró- nica que registra <<Los Andes» con -el mismo < opjeto. Bien sabía yo que la noble,, la generosa, la leal y siq par arnig1 me 1)-abra de tener pre~ sente en ese día, en el que las personas que me estiman se .empeñan en colmarme de aten- ciones y de hacerme ag1'adable la vida. En -cambio de esos beneficios, siendo U.; amiga de mi alma, la que ocupa el primel' lu- gar,-·le deseo toda clase de-felicidades_, porque bien merece U. los respetos y consideraciones, por sus virtudes cívicas y por la multiiud de prendas quela e)evan á gran aJtura, como pe- riodista afiliada á la bue~ra causa, como ma- - trona incompamble y c0mo modelo de espi · ritu fuerte y levantado. Acepte, amiga, mis p;ilalwn.s porque son dic- tad _a~ Pfr ~l . rpeecio y por la grati__ tu~ de sµ _ cordial a¡n1go y companero de redacc10n. , ' Ft•aneisco lbañez. i__.as graeins.-.'fomamos de nuestro colega «La. Tr·ibuna)' Ja 1que con este rubro dice: «Deben darlas muy r endidas ü.l señOL' doctor Valcárcel, por el buen concepro que ti ene de la mayorin. de los propietarios que no d :.m; de los médices que no lo curan ó que no fomen- tan su rnonoma.nia ele poder; do lo s abogados que no abogan por s u causa y del pueblo cu- yo apoyo se obtiene por paga} Brnvo, b1~'lvisimo! Bien se conoce que el discu1·so insultando á los de esas pl'ofcsiones que uo militan en sus filas , lo pronunció des- pues de beber. Le a consejamos que solamen- te hable en ayunas y <londe no haya tel éfonos ni fonóg rafos que son tan pe~igrosos como los tac¡uigrafos)J. E! c<Lautaro ha traído al Callao, la noticia de haberse suicidado en Quil ca el s-eñoe Juan G. Boisse t , ex tesorer-o municipal del ve<:ino pu_e rto. Han falle cido: en el Cuzco, Jos señores don Fe rmín Pacheco y don Manuel Hernandez . En Mollenclo, don Eugenio Darroy. En Arnquípa, la señora doña Margarita, de la Cadena de Espi11oza. - - En P i,1110, el doctor don Adolfo Ortiz Ga- llegos, y la seüora Carmen- Or~iz- Gallegos de Man silla. _ Las virtuosas señoritas Goyeneche, resi- den te s en Francia, han enviado un valiosísimo obsequio a.l hospital de Arer¡uipa consistente en ~ator ce bultos que contien en frazadas, ca- mi sR.s, catres y muchas piezas de género : Conducta laudable y digna de encomio. De to•las partes.-El cable ha comunicado el fall ecimi ento del Mariscal Ma1' ia, Edne, Patri cio, Mauricio de Mac Mahon, segundo Presiden te de la República Francesa fundada pot' Thieel's. , - El ;.¿ompositor fran cés Gunocl, ha muer- + o en París. Reproducimos los versos AZULES del ins- pirado litel'ato doc tor Lemoine por hab ar sa- lido con algunos errores en el número ante- rior. Se ha h echo cargo de su puesto, por habér- sele cumplido la licencia, el Subprefecto é Inte ndente. de esta capital. El Ministerio de Gobierno ha concedido las sigui entes estensiones de terreno: á Federico Gordini y Carlos A. Sevilch 1.510 he_ctú_reas en la confiuen ~ia del Pal cazu con el' Pichis, á §almlamos con la cor tesía y la educación Franciscó Soli 1.500 en el camino del Pichis que se merece el caballero , al se ti oc Juan Re- y á José v Abraham Lora, igual cantidad en voredo, digno Alcalde Muu1cipal de Lima , que 'la márgei) izquierda del Azupizú. ayer cumpli ó aüos, y , con tal motivo, fué aga- El ex-Suuprefecto .d~ ~--Iuancayo_ don . T. D. za.j aclo p9 r sus amigos .. . P a rra, ha h~ído ~le~ _JUICJO . de res1d:ncia que Nunca es tar·cle, deci mos al enviar nuestro con Lanta altivez p1d10 se le mstaurata. saludo amj s toso al sefJor P. Emilio Dan cuart, 1 Mimiana en la noche, se reunen en el que antier cumpli ó aüos. La circunstancia de lo cal de la <cConfede_ración de Arte¡;:anos,» los haber salido á pasar ese día en el campo, bur· 1 miembros de la Socied.ad de ~a s tres, con mo - ló los prepara tivos de los amigos q~e estiman tiyo ae celebrai· el amversario de su funda- de coraz0n al selíor Dan cuart, á quien de-sea- c16n. _ . . ban agazajar con un banquete en 1 el Hotel _Mu chas porsonas Rarticulare~ han sido .rn- Fra r! cia é Ing late rra. vitadas á la ceremon~a~ que se1~. ai;nemzada Por nuestra parte , des eamos laega y prós- por una ?a_nda de mus1ca del Ejercito que ~l pera vida al distinguido fu11cionari~ públIC-.) y s.eñor M1mstr9 de Guerra, galantel'!!_ente fac1- leal amigo. Nunca ~s tarde para expresar es- 1 Iitar.á. tos sincero~ deseos. Bien por los artesanos!
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