Los Andes

:·· AÑO 11-r4úMERO 150. Ll~lA. MIÉRCOLES 28 DE MARZO DE 1894. DIRECTORA-CLORINDA MATTO DE TURNER 32 HISTORIA DEL PERU DE CLEJIENTS R. MARihA~I TRADUCIDA DEL INGLÉS P.OR JUAN DE D. BENITES. ES PROPIEDAD DEL TRADUCTOR Y NO h l-ERMITE LA REPRODUCCIÓN) C.t\PJTULO V. R!WEPCIÓN DE LAS NUEVAE LEYES.- El tratamiento .que los conquistadores daban á los natu1•ales del Nuevo Mundo (1) llegó á preocupar mucho á los consejat.'OS de Carlos V. En 1538 el Obi.spo Las Casas á su regreso á-España publicó su famoso libr? ~obre la des- trucción de la raza indígena. en América; protestó de Ja repartición de enco- miendas ú vasaliage para el servicio personal. El Emp~rador nombró e~ 15 !2 una comisión compuesta de los teólogos y jurisconsultos más caracterizados para que dictaminase sobre e! asunto, el resultado fué ,- la promulgación de lo que se llamaron «Las Nuevas Leyes.)) (2) I.~A la muerte de los conquistadores, los repart.imientos-<le indios dá<loles ·en enco- mienda, no pasl:lrían ·á sus herederos debiendo volverá la corona. Los emplea- dos de Gobierno ~enunciarían á sus encomienda!S. 11.-Todos los encomenderos que hubiesen tomado parte en las guei•ras facciosas entre Pizarro y Alt.1agro, perderían sus encomiendas. III.-El servicio personal de los indios quédaba abolido po.r compl.eto. El único dere- cho que tend1·ían los encomenderos era el ~e percrbIL' un tributo moderado. Se. ·creó una Corte de Justiéia llamad~ Real Audiencia- compuesta del Virey,. que_desempeña?a las funciones de p~esiclente, y d~ _cuatro Oidores? Jueces residentes en Lima. No había ap~lación de las decisiones de este Tri- bunal, solo en . los juicios :iviles de ·más de 10,000 pesos de oro, er1 cüyo caso se podía apelar .al Rey. _ . . _ · La ejecución de estas .Nuevas L_eyes fué encomendada a Blasco Nunez Vela, era este caballero, natural de Avila ya entrado en años, de alma fuerte, religioso, sin dobléz, Je principios sevl'.lros, hermosa presenci~ y. muy de á ca- ballo. En los cargos de confianza que había desempeñado, siempre se habi;¡¡. mostrado escrupuloso en el servicio, é íricapaz de faltará lé1 justicia. Acep- tó el ·~eligroso puesto que sel~ confiara con las siguientes palabras; «He na- cido con.la obligación ele servirá V. M. y haré lo que V.M. manda.)) El Rey le escribió a Vaca de Castro orden .ándole quo rfgl'esara á ocupat· su puesto en el Concejo de Castilla, pero que podía permanecer en el Perú en tanto que el nuevo vfrey necesitase de sus servicios. Los Oiclores nombrados para el Perú -fueron: el licenciado Diego Cepeda, Lisón de TeJada, Alvarez y Zárate. Agustín de Zárate el fut~ro historia~lor, f?é nombra.do Con~ador General _del _Perú. Se nombró el Ob1spadp de Lima siendo el primer Obispo D. Gerómmo de Loayza. El .abusivo.fraile Valve;:de, fué muer~o por los indios d~ la Puná -y se nombró para el Obispado del Cuzco al Franciscano Fray Juan Solan_o. El virev Blasro Núñe·z Vela se emoarcó en San Lucar el 10 . de Noviem- bre de 1543 acompañacto de su hermano y dejando tras de sí á su esposa é hi- jos á quienes nunca má? :volvería á ver. En el momento ~n q?~ se prep~ra­ ba para embarcarse recibió termrnantes órdenes para qu~ rnqmriese estricta- mente sobre la conducta y mpdo ele proceder de Vaca de CastrQ de quien _ acababan de llégar quejas gravísimas. Los miembros de la Real Audiencia ./ acompaña~on. á su presidente hasta Panan:Íá. (a) Dió ord_en á los oidores pa~ ra quelo sigmeran y se embarcó en una nave :1ue estaJ,a lista parn hacerse a la vela· llegó á Tumbez el 4 de Marz<). Previno á Vaca Je Castro para que dimitie~e el cargo de Gobernador y se bajase á Lima. Dió órdenes para que no se maltratase á los indios y para dar el e~emplo, no permitió que durante su marcha se obligase á ningún indio á que le llevase sus bagages por la fuer- za; sin embargo, se esparcieron por el país !os mas alarmantes rumores, los españoles creyeron que se trataba de despojarlos <le sus más sagrados dere- chos y de quitarles lo que habían ganado con la punt~ dd sus espadas y en desesperadas 11:-chas ... (b) Decít~n: «si hoy se ~os qmU::-n las _hacie?clas, ma- 1iana se nos qmtará la vida.)) 'I uvo una recepción en Llma digna ne su ran- go y posición. El nuevo Obispo y Vaca de Castro salieron á recibirlo a tres Jegu3:s de la Capital, las corn~niclades réligio_sas y .la Municipalidad salieron tambien a las puertas de la ciudad; entró baJO palio, que lo llevaban cua- tro magistrados vestidos de carmensí: Diego Centeno salió con mensajes ,ti•anquilizadores a Guamanga y al Cuzco. Mucho se alarmó Gonzalo Pizarro cuando supo el tenor de las «Nuevas Leyes.)) Su desmensurada ambición fue una vez mas excitada pül' las cartas que continuame~te recibía de los encomend~ro~ instñn_clolo á C]Ue t.omase á su cargo la protección de lós colonos. Se le diJO que el v1rey lo hab1a amenaza- do con cortarle la cabeza y clicho qu.e <mo era justo que el Perú. es tu vier~ en manos de a. rieros y porquerizos.>) ArroJando la pr·uctencia á los cuatro _vien- tos, salió . Pizarro de Charcas á la cabeza de doce de sus amigos, Uegó al Cuzco y aquí fué proclamado Procurador General del Perú, atrajo en torno suyo multitud de soldados y ciudadanos á quienes halagándolos con ricas dá- divas declaró que no quería. nada para si sino para el bien público. Tomó la artillería que Pedro dt: Cándia había dejado en el Cuzco y dejó completamen- te equipado un ejército de más de cuatroeientos hombres ," la mayor parte eran de á caballo y bieo montados. Recibió municiones y hombre1:; de Arequipa en- tre los que vino el veterano Francisco Carbajal. Este jefe previsor ~ntici­ pando los acontecimientos que se habían de desarrollar, pensó en retirarse del país, vendió todas su_s propiedades y aún convino _con Vacn ele Castro en ser agente de las colonias en España; pero desgraciadamente no encontró buque que los trasportarse á Panamá. A Ja primera llamada de Pizarro con- testó que él era ya octogenario y que d~seaba acabar sus días e_n paz, y á la segunda aceptó, aunque con repugnancia, el puesto de luga,rtemente. (a) Llegó á Nombre de Dio~ el 10 de Enero de 1544. · (b) Todos los tambos los encontró desprovistos, en · el de B::.rranca halló tista inscripcion:"<<A quien viniere á quitarme la hacienda, quitarle hé la vida». ' j :Muchos de los habitantes del interior temerosos de oponerse al nuevo representante del Rey escu~haron las palabras de Diego Centéno. Garcilasso de la Vega, Gabriel de Rojas y muchos otros ciudadanos ¡:¡.Jieron del f'luco , para no ver-se comprometidos en la revolución, otro.:; muchus permanecieron rndiferentés. Las medidas violentas y eiTóneas del virrey instaban á la re- vuelta. Estaba resuelto á cumplir las órdenes que tenía recibidas al pie de la ¡,~tra; probó no tener ni tino ni juicio. U na de sus más desca~elladas medi- das fué la de ·reducirá Vaoa de Castro á prisión á bordo de uno de los buques surtos en el Callao, lo creía complicado en la revolución. En medio de estos disturbios llega_ron los Oidores de Panamá que se pusieron en antagonismo con el virrey, y Cepeda el mayor de todos ellos, se puso en comunicaéión con el enemigo. Odiado por tirano é incapaz de hacer frente á la situación, pro- cedió á ejercer actos de violencia. Dos de los sobrino~ del Factor Illan Sua- rt'z de Carbajal abandonaron la casa de su tío mientras este dormía y se unie- ron á los insurrectos; impuesto de esto el virrey hizo llamar al Factor, lo acu- ~ó dé traidor por lo que tuvieron un altercado (3) en el que el virrey hirió á CarbaJal con su daga· y ordenó á su servidumbre que acabara de matarlo. Envolvieron el cadáver en su capa ensangrentada y lo enterraron secreta- mente, Asto tuvo lugar el 13 d.e Setiembre. Imposible fué ocultar el crimen - que mereció la desaprobación gen~ral.- El miserable vire.y resolvió no que- d~r~e por i~ás tiempo en t.im :;t. y para ello. se re~ir6 á Trujillo. Hizo condu- c11· a Francisca, la hermosa h1Ja de Francisco Przarro, á bordo de uno de los buques so pretesto de protección. En fin, la Real Audiencia decidió poner término á tanto abuso y decretó su arre::;to. Su hermano que tenía el mando de la escuadra dió li~eetad á la hija del difu~to ~!arques y poco despues entre- gó los buques. El virey fué puesto preso en la i~la de S J n Lorenzo (a) y más tarde lo condujo á Panamá el licenciado Alvarez á quien se le dieron órde- nes para que lo trasladase á Es pafia en calidad de prisionero. PAro el Juez refleccionanclo que la corte de España.era muy celosa por la autoridad ele sus representantes y que esle ac~rntecimiento pudiera acarrearle malos resulta- dos, a los varios días después de haberse heeho á la vela dijo al virey que quedaba en libertad y que estaba listo para conducirlo a donde' él quiziese. . Cepeda asumió en Lima el mando del ejecutivo, Tejada v Zárate ' se en- . cargaron del desem peíío de ' las funciones Judiciales. Le escribieron á Gon- zalo Pizarra por conducto de Lorenzo d8 R lclana para que reconociese la au- toridad de la Audiencia, y que si convenía en reconocerla podía tranquilamen- te regresará sus haciendas en Charcas ó que si querfa venie á Lima tambien - lo podía hacer, pe1'0 acompañado de diez ó doce de sus amigos. Su sorpre- siva respuesta no se hizo de1norar thucho; á los pocos días se apareció Cal'ba- jal á, las 'puertas de Lima. cog;ó á tl'es de los que habían fugado del Cuzco y los hizo colgar de unos árboles en los afueras ele la ciudad. (b) No cabía. duda de la índole de su respuesta, Cepeda y los demás oidores bi.en pronto recono- cieron a Gonzalo Pizarro como gobernador ele Perú; ol Obispo, los oidures y multitud de jente salieron con ·et estandarte real á recibirlo; hizo su entrada triunfal en Lima el 28 de Octubr2 de 1541-. La proc:esión la precedía una mul- titud de indios quE?.. arras;t,raban veinte pie.zas de arti:lel'ia., á, estos. l_eE". segnían los arcabuceros. después la caballería que se e..:imponía de cási 1, 200 hom- bres. El caudillo venía á la cabeza de sus caballeros Hevando sobre los hoín- bros una capa color granate guarnecid1'l- de oro; traía sobre una riqu-isima ar- -· madura, un· ondean tu sayo de brocado d~ oro, ricos penachos· ele plumas ador- naban su escudo y su-yelmo y montado sobre un b1·ioso corcel parecía todo un COllf{ uistador. Las calles y las ventanas rebozaban de alegres espectado- res, las campatias se echaron á vúelo, por todas partes foé recibido con viva sa~isfacción. Tornó el juramento ele ley y su gobierno se inagueó con todas las formalidades requeridas. . Desde el. mon;i~nto e~1 que G~nzalo usurpú el .poder, comprendiú lo peli- g .roso el~ su s1tuaéion y la rn~egurnla~ de ella. Garc1lasso y otros .de los que ha- btan saliJ.o del Cuzco se adhirieron á ella tan solo ·por temor á sus vidas, mu- chos ó fugaron ? se escondieron; pocos aprobaban su conducta, pero la ma- yor parte temió las conse~uen?ias ele s_u deslealtad. El último y excelente gobernador Vaca de Castro rndUJ<? al cap1táq de uno de los buque.:; surtos en el Call3:o á que lo cond~1jese á Panamá. A su llegada á España fué acusado po_r ~al'los de s;._us enemigos del _Perú, por avaro J' P.or traidor, se le redujo á prisión y estuvo confinad? por siete años, r1u~ fué el tiempo que duró el júicio, se formularon contra el cincuenta y dos serias acusaciones, pero de todas ellas salió absue~to, una vez terminado ~I iuict'o s~ le restituyú á su antiguo empleo ele conseJ8ro de la Corte de Castilla. Murió en el año 1562. , El vire y clesern barcó en Tumbez persuadido ele la justicia ele su causa y listo á, sac~·ificar s_u vida en el cumplimiento de su deber. Cualquier otro - hombre hubiese salido trrnnfante, pero Blasco Nuñez Vela seguro fracasaría. De San Miguel y otros pueblos del Norte se le unieron como unos cincuentrt hombres leales, de aquí siguió a Quito en clor~cle se le plegaron Sebastian do Benalcazar, gobernador de Popayán y Francisco Hernández Girón, uno de lo:-: más distinguidos conquistadores de Nueva G1anacla, e_n todo reunió comu unos quinientos hombres. , Gonzalo Pizarro tomó medidas activas. para hacer frente al peligro. O :- denó á Hernanclo Bachicao que saliese del Callao á tomar po-sesion de todii'"' las na'res que se encontraban en la co s ta hasta llegar á Panamá: desempeft ,, su cometido satisfactoriamente, pero ejerciendo una viulencia y crueldad i11 - necesarias ( 4). Lorenzo de Aldana quedó encargado de la gobernación de V . ma y Pizarro y Carbajal salieron en pec:,ecuciún del vi rey; picandole la rrt< :- guardia llegaron á Quito y €nrontraron que lo:; fugitivos habían seguido ~:~t marcha á Popa,;:an. Blasco Nuiiez Vela llevaba consigo como precioso n ·- hen, al niño Francisco Pizarro que _ern hijo de Gonzalo en una india d t• Quito, Reclutú algunos hombres más en Popayan y con una confianza abs(. luta y ciega en sus fuerza s, marchó contra los rebeldes. Pizarro tomó posi - ciones estratégicas á las orillas del río Guallabamba. Benalcnzar y el yii·e:: los flanquearon durante la noche. y entraron á Quito que encontraron compk~ ­ tamente desierto y sin recursos de nin g una especie. No quedaba más altel'- nativa que atacarlos de frente. Sus fuerzas consistían de HO caballos y 25 '. ) · infante~ pero los rebeldes tenían una infantería superior y estaban mejor a1·- m~d0s (c). La batalla se libró el 18 de Junio de 1546, fué uno de arpellas com - (a) · La historia de la captura del virey está muy bien referida en la relación d : ~ los suces 1s del Perú, M. S. en la que el autot' se in clina An favot' del Virrey, aunq ll t' era su en emigo. . (b) A uno de ellos, Pedro del Barco, que recordab1Í su buena posición de aP - t1guo conquistador y de vecino prineipal, le dijo mofándose de él: (<Le quería dar S i < muerte con una preeminen cia señalada, qu e escogiese e·n cual de las ramas de aquel árbol quería que le colgasern).--Zá i:ate , Conq. del Per(i.-- . . (c) Res pecto al' total de fuerzas por ambas µartes se habla, como es costum · bre, con variedad; pero esta variedad es mucho más notable al trata1·se de una: ac - ción et) qne era tan corto el 11úrnero de combatientei:;. Pizarro calcula la fuerza de su adversario en 450 hombres, y 1a suya en 600, cálculo que hace c ·eible la rela.cióu que se da en el texto.

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