Los Andes

. tt ; • j¡f AÑO "11-NúMERCl f 49. LIMA; MIÉRCOLES 21 DE mARZO DE 1894. DIRECTORA-CLORINDA ~1ATTO DE TURNER as ww- 32 HISTORIA DEL PERU DE CLEMENTS R. TRADUCIDA DEL INGLÉS POR JUAN DE D. BENITES. ES PROPIEDAD DEL TRADUCTOR Y NO h 1:-ERMITE LA REPRODUCCIÓN) sin resistencia la iglesia, las calles principales y los mosquetes que estaban ú la en tr;a- da de la.casa de lo~ 1:izarros. N? por irnllar'f.:e sorpr·endidos, y desamparados de c'.1si toda su.Jente y casi rne1·m~;:;, ced1ero:1 los valer·osos herroanos.-«Rendios, les grrtó Orgóñez,.que seréis bien tratados.-«Yo no me doy á. tales solJados,))-respondió ·lfrmando.-«Yo soy c;,pítan general de Nueva Toledo, 1·eplic<> 01·gúñez, y vos no sois sino teniente del Cuico por vuestro hel'mano; y nd hay por qué entl'ar· en punli- • !Jos de honra, sin·o rendíos Y. aparejad las manos.>> Sin mñs palabras se ponen los Pizal'ros á defender heróicamen te las dos puer- tas de su habitación. Sus soldados no IJPgan á Yem"e, mas de la mitad estan ya he ridos y la a<larg'l de HernanJo que sale siempre al fren,e, queda cubierta de saetas. Ül'gói'ies por obligarlos á que se ri11drt.n, manda poner fuego á Ja casa. Caen dos- - macleros encendidos, ab1'asa el aii·e y sofoca el humo; ~1 las súplicas de sus compafie ros para c¡ue no prolongue mas una inútil defensa, solo contesta I-Ieruan<lo:-«Pe- leadl>i-«Seüor, Je replican, rnejol' sería qu_e os diéseis á p"isión que no mo~i1' que mados juntam<2'nte con nosot1·e;s, y ya que 1_10 hicieseis poi· nos, deberíaslo hacer po1'- no ver morirá vuest1·0 hermano Gonzalo.»-«Espt-t'acl, les responc.le que aun bav ticrnpo,»-.Y persevera hasta que le avisan que el aposento se viene abajo; mira arr1b: y con paso sosegado sale al patio en el instante. <le desplomarse el techo. Zárate dice que Almagl'o al entrar en la Capital no encontr() saña] alguna de los designios imputados r1 Remando, y exclamü que habiá sido c11gañado. No es es- tf'.ai'ío que fuese demasiado crédulo en este punto.» · NúM. 2.-PÁGiNA 72.-«No sabemos que influencia podían haber tenido los templados argumentos de Espiuoza en la acalorada irnagínac:i6n dd solda<lo;-fnas por· desgracia te1·minó repentinamente la negociaci<i!1, la muerte del licenc1ado, ocurrida ines¡.>eradamen te, y cosa estrnña, sin é¡ue fuese a tri buí<Ja al veneno. En la fermen- tación que estallan los ánimos fué ésta gran pérdida para ambas partes, porque Espi- noza unía á la infiu~ncia c¡ue tienen siempre los consejos prudentes y maderados, un interés mayor que el de ningún ot1·0 en que fuesen seguidos. El nombre di~ Esp~nQ"ª es memorable en la historia por estar rnlacionndo des- d:- el principio con la espedición al Per·ú, la cual á no ser poi' el oportuno préstamo que hizo de 20,000 pesos en nombre de Luque, no habr·ía podido en ton ces lle\1arse ú cabo. Había residido mucho tiempo en las colouias espai'io1as de tierra firme y Panamá. Su mue1·te en la presente crisis, fué sin duda algu:rn el acontecimieí1to mas desg1·a- do que pndo solJi·evenir al país.>> . Iler:·era eu su Historia General dice? que f>e hízo algo odioso por haber presi- dido el tl'ibunal que condenó al desgraciado Vasco Nút1ez de Balboa. Pero debe confesarse que hizo grand1~s esfuer-zos para evitar los proccJirnien1os ti1·úriicos de Pe- drarias, y que recomendó fuertemente la compasión para con el preso.-Prescott, Conq. del Perú, pag. 151. NtM. 3.-PÁGINA. 73. -c<~izar·ro propuso á Almagro reanu?ar los .ti~ato; de paz apes.ar de los hechos P?r Bobadrlla.. Aln:a¡s-1·0 se conv1110 y envió corn.1s1?na<los pa- ra aJn:· tal' una t.rans<tewn. Propuso cond1c1011es e:1tr-e bs cuales las pnnc1pales fue- ron que don Diego ocuparía desde San Gallan adelante y la ciudad del Cuzco, hasta que el H.ey resolviese: que se deshiciesen los ejércitos, y que en caso de quebrantar alguno el avenimiento, pngaria 200,000 castellanos como pena .Y pe1·<liese la gobema- ción. Aceptó Piznr1 o los espref:ados té1-minos v se fü·mó convenio en forma, eu Lu- nabwrná por NoviemiJ1·p de 1537 hacielldo por"arnbas partes juramento y pleito 110- menaje de cumplii· fiel:1rnnte lo pactado. AproYechando Pizal'l'o i:le la ocasión, con diestros amaíios intr.odujo otros artículos rnostra11clo {l las dar-as que su prestación al arreglo tqnia. por· objeto salva1· á su hermano para después anular lo mismo que sin frnimo led había suscr·ito; así Jo hizo ver con dma podía el lVIariscal 01·g<)riez ú don Diego Almagro;. y no obst~rnte sus ateni.dos juicios, co11vino este en la soltura prcviz- de Hernando, bren entendido que dal'Ía fianza de 50 1 000 pesos de oro, de que Pn el tér- mino de seís meses fría {t p1'ese11tarse al H.ey: que eutl'e tanto se comprometería con juramento, pleito homenaje y bfljo la misma fianza á no moLstar 11i faltar en Jo menoc á Almagro y sus amigos. El A<lelR.ntado que no tenía los dobleces ni perfidia ele Pi- zarra, prestó su conformidad cumpliú ílclmente lo convenido y dando libertad á Hcr- nanJo, le abrazo .Y despiJió después de haberse llenado los 1·equisitos prescritos. Or- g; ~ñ.ez con quien en este caso final no se consu_Jtó Almagro, cobró uii profL~ndo resen- t11rnento: desesperado y tomúndose la barba hizo sei'i.d de cortarse la cabeza; dicien- do: «Ü1·góf"lez! OrgMezh) por la amistad <le Diego Almagr·o te llan de degollar.))- Dic. Hist. Bio., M de Mendilmru, torno YI, pag. 178. Nú::.\L 4.-PAGINA 74.-<<En 8sta sangrienta acción cumplió Orgónez plenamen- te con su debn peleando como hombre para quien los campos de ba.talla son el ele- mento natural. Viendo á un caballero que poi ?l coloc do la túnica que cut>1·ía su arm~dura supus.o enóneamcnte ser Remando Pizano, le cargó á toclo galope yle derribó con su lanza. A otrn atrave:;ó de parte á pa1·te de la misma manera, y á otro mató con su espada en el momento que daba el grito pl'ematul'o de ¡Victoria! Pero mientras hacía estas proezas dignas de ur1 p3ladín Je 1·omanc", recibió una her-iJa de una tal.a ~olile de arcabu'.4 que, pen.etrando por la visera., ~e pasó rozando por la fren- te y prwo por un momento de sentido. Antes de que pudiera volver en si Je ma.tai·on el catJallo; y aunque después <le haber caíd.o log1'ó desembarazarse de los estribos, s.e enl'on.tró r?deado y acosado <le enemigos. Negándose todavía á entregar su espada, pregunló s1 no halJia flntrn ac¡uella. gente algún c.alrnllero á quien pudiera renuirse. Pre~entósele como tnl _un soldado llama<lo Fuentes, criado de Pizarro; Or-gór'1ez le entre.g? su espada y el infame sacando su daga. la hundió en el corazóll qesu indefen- so pnsroner·o .. Después la cabeza separada del t1·onco fue pues.ta.en una pica y ll1wa- da cual sangriento tl'Ofoo á la gr·an plaza del Cuzco como si f'ucse la cabeza de un traidor.. ~sí pereció co:mo leal un caballel'O tan desidido en el consejo y tan valiente en la acc10n como el p1·1mero que haya at1·avesado las playas <le América.>>-Prescott pag. 155. Todo lo que ' se se l'efiere á esta batalla, la disposición de la:.i fuflrzas, la natura- lr.za del t1~neno, la manera del ataque lo refle1·en los historiadOl'es con tanta val'ie- dad Y. eo11fusión com_o si hubiera siclo un combate entl'e dos grandes ejé1·citos el que solo iué ~nt~·e un punado de hombres de cada pal'te. Pal'ace que en ninguna parte es mas d1f1c1] do hallar la verdad que en el campo de lJatalln.-Henera, Hist. Gene- 1·al.-Pe<lro P1zano, dese. y · Co11q.,-Z~1r~te Conq. del Pe1'ú, lib. III, cap. IX. Núi\L 5.:_PÁGI~A 74.-En esta acciúi: se distinguió por su denuedo y auclac:a, Pedro de; Lerma quien con valor teme1'ar·10 anometíó al mismo Hernn.ndo cont1 a quien tenía resentimiento pef'sonal; las lanzas de ambos caba..llel'Os s.e Cl'uzarnn: Ja de IIerna11do atr-avesó ~l mu~lo de su adve1·sa.rio y la de Lerma chocó con tal fuerza en a1·maJura que rompió las iunt.nras de la cota de malla y Je hir;ó levemente en la irwle· Lel'llrn cayó ~erido .,Y en esa situación le <lió de estocadas Bachicao, dej~rndole po;. muer~o. Fue recoJrdo del car:ipo en muy mal estado, y llevado á la cas::t de Pedro de Jos Rios en el Cuzco, parecía imposible curarle de 17 heridas que le atormentaban. / , Mas muel'to que vivo se ' hallaba. en su cama, cuando enLró co;1 al o-unos otr¿s un sol-:_ d~do ~amaniego, y l~ preguntó si se acordaba de él y uua ofrent¡' que Je h·11¡>-. i~1fe­ rido (bndole ur'.~ boletada e.n el puente de Abancay. Lel'ma le contestú que lo 1·et;Ol'- daba .todo: le diJO que lo dejase sanar y que después leJ)irliese lo que r¡nisiera, ciego y fur10~0 iba yesuel to á poner e~ obr-a su venganza: 1-e ijo que iba á matarlo, y en el act? asr. lo eJecutó, dándole va1· 1.as estocadas; ~ué voz muy admit.itla que p1~ocedió de. rntel1genc1a con Hernantlo P1zarro: «Samaniego fué ahorcado por este mismo crimen de orden del Gobel'nado1 de P~erto Viejo, unos cinco años después. El m9- do rusolente y descarado con que se .iactaba Je su atrocu.lad, irritó sobremanen1 al GobernaJor y á Ja población.»-Garcilasso, Com~ Heal, part. II, lib. II. ,.... Nú:'II. 6.-PÁmNA 85.-d<'ueron. demasindo ai·bitrarias las medidas tomadas pot' i,-Iernam.1~ Y. demasiado gr~ve el ult1 'a.ie hecho. al sentimlento.púulico pa_ra que pudic- 1 a quedai .sm castigo. A.&1: aunque no se le impuso sentencia fo!'mal, Iué encarcela- do en la fol'tc..leza de Me~1na del Campo; donde. ~e le detuvo por espacio Je yeinte aüos, hasta que pasada casi una genc1·ac1ón y habiendo el tiempo corrido su suave ve- lo solJl'e los hec.;hos ante1'iores, se le pem1itió vivir en libertad. Poro siendo ya an- cíano y a.ch.acoso, y ~rnbiendo clc~aído considerablemente su ef.píritu, llegó eii'tónces á se1· yn oli.ieto de piedad mas bien que ele indignación. Vi6 morir urro tras otro á sus h~>1·rnn.11os >: 1 pai·ienrns ele quienes esperaba auxilio y consuelo; vió una pa1'te Je sus brenes confis.cados, y por conserv.ar la ótra, se halló envuelto en costoso litigio: vió su fam3: oscu1·ec1Ja, su carrera termrnada antes de tiemvo .Y su persona desterrada, por decido asi, en el ceut1·0 de su propio país y sin embargo, todo lo sufrió con áni- mo c~nst.ante Y. v.aleroso. Aullque ;ya era muy viPjo cuando fué puesto en libertad, todav1a 1:;obrev1v1ó muchos añot pues .r;.o murió hasta la edad estraordinaria de c1ento.>1 <(Multos da_Jupiter, '.11111os •. )) el bien mayo.1' c¡ue ~egún .t?iza1To y Orcllana, pue- de conceder el C1el.o. «D.róle Dios por todo el premio mayor <lesta vida, pues .fué ta'.1 lai·ga q11~ ·c.scechü de cien a~nos. » Véase Varones Ilustres, pag. 342. Según la misma autoridad Hernando mu1·1ó como había vivido: en olol' de santid.acl. «Vinien- do á ap1·euder á. morir y saber mo1-ir, . cuando llegó Ja muerte.» _ NúM. 7;-P.ÁGINA 77.-«Descui<l.óse también cenar la pesada pu·erta llcl edificio, .Y ~1entra~ el fcurente de Goliernad?1~, doctor Velásqu~z asegurnba al marqués que m1e~1t 1 as .el tuviese la vara <le la, Just1c1a en la mano nadie se atrevería, los a.lmagris- tas rnvad1eron el. pat.10, ann.ados con cot,as, coracínas.y alaliardas, dos ballestas y un , arcabuz, á los gritos de ((¡Viva el H.ey! ¡Mueran los t11·anosl>> . En el patio l!alJia unas ci:i~ó per~ona.s .Y en la sala. poco mas de veintP: pero ca. s1 t.o.dos huyernn cobardemente, inclusive el Doctor, qu1e11 colocándose la vara de la Just:cra en la boca, tal vez por no queb1·anta1· su palabra de no llevarla en la mano, ar1·0Jóse por una ventana c¡ue daba á la hnei-ta, Ot.L'os se escondieron bajo las camas o 3 · dent1·0 ele los aparaclores.-E. Larraburre y Unánuc-, Monog. Hist. Amer. pag. 42-3. ((En lo cual no pare0e lrnbet' quebrantado su palabra.i>-Carta de Fr·ay Vicente de Valverde· á la AuJienc.:ia ds Panamá, desde Tumbez, 15 de Noviembre de 1541.- Zárato, Conq. del Per-0..--:Goma!'a, Hist. de las Indias, cap. CXLV. · Nú::.\L 8.-PÁGrnA 77.-~l autor de In. presente obra dice en In pag. 108-9: He fell to the g?uw~d, made the Sii1-[/ oj tl~e cross on the floo ," ancl kissed it, sighing the 1..0or~ «lesas» 1ast as one oj the ?iiffic1,ns dashed his bFains out.>l-Supongo que al cons1g11ac este 11echo el señor ~VIarklrn.m haytt quel'ido decir quR le dieron un fuerte golpe en la. c~1b_ez~ que lo despe~1a1·on, pues así lo consigna el sei'íqr S. Lorente en su obra de Hrstona. de la Coilqu1st:l del Pe'l'L1, de JonJo el sel'ioc Mal'kham ha traJ.u cidp ~º.que arrii)a Jej~ anotado en sus propias palabras, el sentido tan drstin.to enLI'~ el 01·1g1nn.1 y la trnducióu inglesa viene sin duda Je la inter'pretación dada ·al vc1·1Jo despenar. ~icardo Palma en sns Tradiciones PernanaR, segunda serie, pag. 5, dice: «En touc::s ,J uau Rodríguez ~arr~~an le rompió en la cabeza una gMrafa de barro de Gua tlé~.laJara., y d?n Francisco. P1zarrn exaló el últin:o ali'ento.»-M. de Mendiburu, Dic ... H1st: B1og. del Púru, t.omo .YI, pag. 502 dice_: <duan Rodríguez Barba!'an le clio un feroz golpe en .la cab.ez ~ eon una alca~ 'rü.za de ylata. r¡_ue t<.'nía agua y asf aca- bó Je mc:ttarlo.1>-G. P1 escott, Conq. del Pe.ru pag. 1 d, J1ce: -<illntonces un golp 1 ~ mas benigno que los dema.s puso fin á su existencia» y en este sentitlo se espi'esan to.Jos los autores ~anto moder110s como antiguos. _ V~ase Zárate, Nn.harro Pedro P1zano, Herrera, Gomara, Montesrnos, etc. etc. . ' . NúM. 9.-~ Á.GI~ A 78.-De ignal modo que el ant1wior aquí se ha f;-ilseado Ja his tol'ra por u11a om1s1611 al hacer la trn<lucción inglesa, pues el histoi·iador ínglés dice: cu1n .?lcl SCFtJC:nt name~ lpan de B.a,.b'l,r_,án, .his wife, and so1:ie neg 1 ° 0 attendant~ ha:stuy dressed the corp -'e.in the habit of Santiago, WFapped it in a cotton sheet ancl unth a few pPayers and l.ighted _t~iper's depos~ted it in a coFne-r of the. chnrch cfteP-: wa_rcl callecl <(Los /Varan1os.»-<,Como se ve1'a esta es una trnducc1ón literal de lo quo ~-~P apulltado S. Lorenre en la obra a.nte dicha pag.151: «Juan Je Barbaran, Ja mn· Jer de .Ba1·ba1:~11, ~lgn.nos negl'os y ot1· ~s esclavos fieles le vistiel'Ou prncipitadamen_t1• el h~b1t0 de ~a11t1ag~, lt1ego le. envolv1-e1·011 en ~na sábana do algodón, y encendida:.-. una:s poca~ velas .Y. dichas el<~ prisa algunas 01·ac1ones, le enterraron en un angulo el~ de ~a iglesici m·drt."J:, qL~e después se ll_amó de l?s N~ranjos;)) des.de lnego apa1,ece qn. se 11a tomado. el nombi;e del patio por el ds la iglesia ó al menos no se ha traducido a . palab1·::1. mafrtz. . Que fué ?nte1Tado en el patio de la ·iglesia metropofüana, lo die eutoclos lo.; au toror,; antes c1 tados. Nú::-.r. 10.--::-PA~rnA 78.-Er! el C~1zco estuvieron los almagristas cer·ca de pen· cer p~1· sus l)l'Opros fu1"01·es; la drscorclw entre Alvara<lo y Sotelo se había convertic1 , er:_ o<l10 mol'ta~ .Y cada uno ele ell e:_, lcilifl: pat·tidai·ios auimados de igual encono. J ¡- p1·1mc1·0 cnt1·~> en casa do Sot~lo y habréudole provocado á uu desafío, no obsta11: . encoulrarle muy enfermo, le hizo asesrna1· allí mismo por uuo ele ]03 que habían ver . do c~.n :.1. Almag~o c¡ue sen,~í.a dolJlernente este atentado por su afecto á Sotelo .Y 1,, o! desacato h~cho <l su auto11dad, !1uYo de tole1·ado temiendo mayor·es males; rna;-;, ! culpa.IJle ú qmen no se ocultaba l.a mala voluntad de su cauuillo, pretendió asesinar:·. t~m!>1é.n, Pªl''.1 ent1·ai· en t1·811~acc1ones con yaea de Castro. E11 un convite ú r¡_ue b.. l>1a ~nYrtado a uno y otro ~C'~l· r·o de.Sa~ Mdlán deseaudo reconciliados, reinó por l , manana una apa1'entc col'clraltcle?; s111 emb.ar ·go, .la cena 0ebía ser reemplazada poi'; . mu~l'te dfl uno ~e los, dos co1:v1CJ.ados._ AJvortido con tiempo Almagro de lo que ~ : cap1tan general rntcnrnba, se fiug:6 rnd1spuesto y se quedó en sus habitacioiies rodc , -- do de homb1·es de su confianza; Alvarado aunque avisado también con anticipaci ,... del 1·1esg;o ~¡ue c.onia, enti·~ á verlo y .le di.jo cortésmcnte:-«Seficr, yo es¡wro CJ I .. vu.estra.md1spos1ci~11 no sera nada, debe1s eslo1·zaro.s uu poco por que con esto c~l , rérs rn.eJ<?t·;. c?mere1s lo que gustéis, pe~·o al menos nos honra.réis poniéndoos, coi . nuest1_.o..iefe a uuestl'a cnlJeza. »-El fi11g1do enfermo, como si ceclie1·a ú estas rcfl<·:-.:i · . nes, p1~l!.~ su capa; 1.11~0 uu~i sefial ú lo.s emboscados c1ue suponían se tratase solo , . u.11~ prrs\ull y les g1·1tu: -((~ó preso, si~rn mue1 ·10.ii -EI infeliz Al varado quedó en e : sit10 exc.arnando;-«¡Qué es de mis arn1gos~>i-S. Lo1·e11te, pag. 462. Kú~r. 11.-PAG-rnA 82.-((1\o tenia el hijo lle Almagi·o mas de veinticuatro afi(: ; c~}Jal_gaba con rnt~cha gallar·Jin; mn.nejab3. Jas a!'rnas con destreza; excedía en instru · c:wn a su:> compane1·os de guena; d'.~ elevaclos pen,.;.arnientos, franco, generoso y v heu~c como su !Jild:·e, daba poi· p1·inrera yez una idea ventajosa de los mestizos;: · habia h\llzauo al cnmei1 por J.a pasrún menos vitupnalJle y había caído en ot1·os cxc . sos an'asti-.ndp poi· las te1~tac1011es mas \:1ole11ta8; hizo prnsetlte á Vaca de Cast1·0 q:.. nunca habra ~easa~lo en faltai· al Hey, suJO en sosten el' sus pl'opios Jerechos; conc.i uado por un Con"eJO de Guerra á pe1·Jer· Ja cabPza a.peló de sus jueces á la Audiel)( , ~e ~a.ua1:1n Y... al Rey, y no hallando m1serico1·dia sobre la tiel'ra, apeló también {1 '. • JUsucia uel Crnlo. . . Los úhi~nos rpomentos Je Almagi·o el joven fueron digno·s de un guerre;-.) C1'1st1ano: re<..;ilJrdos ~levot~JIH.mLe lo~ at.:xilios de- la H.eligión, pidió que su cadáver fu ·- se sepultado en Ja rrnsma !os~ y baJO lo.s rest?S ele su pad1·e; al marchar al patíbu: . pl'ot2stó r.ont1·a .l~s que poi· pregún púb:rco le acusaban de tr-aiclor" ya con el cuchili a Ja garga1Jta p1.~l1ó que no le ct:L_r-iesen el rostro por:que deseaba.;:er hasta el últin.. mum.ento la efigie de nuestro dl\'lno Redentor· y, obligado á admitir el velo, entre!.~ . humilde su cabeza al verdugo.»-id. id., pag. 479-80. ' ._

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