Letras : Páginas bi-mensuales

1- ~lJUll~V ~~]~ª E roclíllns, oranclo contrito entre los olirnres que cubren el ex.ten– :_ ! so campo, Jc::;ú,; aguarda su próximo suplicio. En torno ,-u_rn impera el Silencio. Sobre los obscuros árboles clel huerto, la ::-.:oche se indina perezosamente. Jesús, en extasis sublime, prosigue en su plegarin. Ninguno de sus amados discípnlos, ninguno de sus fieles ami– gos está á su lado. Solo, completamente solo! La Luna, rasgando el Yclo espeso de nubes arremolinadas, se <leja Yer e11 ese instante. Diríase de ella el rostro pálido de una náyade emergiendo de entre las olas enfurecidas de un mar tenebroso. Una luz tenue, misteriosa, purísima, envuelve la aurea cabellera del l\Iisionero del Amor. t·na Yaga sonnolcncia se enseúorea de su espí– ritu. Y en su corazón reflorecen los ensueños, ,. e:-cenas de su Yida tC:'– rrestre desfilan-esfumándose rápidamente-por su delante. Y recuerda de Bethania, donde ;1faría de ::\fogclnJa 11.oró, a las pl:mtas de él, todos su.-; pecados; recuerda de la Samaritana qnc á orillns de la fuente acercara el agua á sus !ledientos labios; rec·ucrcla de la Ei<'rrn de ]3etsabé, que poseída de nna fe infinita le escucha hnblnr ele Úios y de los hombres ....Y Jc•– sús, en medio de sn penn honda, sonríe plácidamente, y la plegaria inte– rrumpida n1elve á aletear en sns labios para astender, en seguida, :í lo Infinito..... . . ... ..De impro,·iso, J esús se extrnmece. En su frente helada ha ~entido el calor rápido ele un beso que alguien, por la espalda, le ha dado con exquisita ternura. Torna á sonreír, d<:! una manera inefable, y sin in– terrumpir el rezo, balbucea, -María?..... . Poco después, la oración ha concluído. Alzándose, se Yuehe, entonces, para mirar a quien con tanta ter• nura le ha besado. Y Ye á Judas ele Iscaria ..... . Tacna: 1898.

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