Figura 4. José Carlos Mariátegui, 1921 (fotógrafo anónimo). Archivo José Carlos Mariátegui, Lima. No está de perfil, pero tampoco de frente; su cuerpo está ladeado en, digamos, unos treinta grados a su derecha. Es probable que la foto haya sido intervenida para blanquearlo, pues está especialmente pálido. Todo su rostro trasunta tristeza, una sensación de pérdida y acaso de búsqueda. La mirada hacia abajo, un tanto absorta, parece indicar que aún no ha logrado descubrir la meta de su vida. Es todavía la etapa del «alma vacía», de ansia de ideal, pero de tormento y falta de entusiasmo. En la foto de la figura 5, la situación cambia. Vemos a Mariátegui, hacia el final de su estancia en Italia, en 1922, escribiendo un artículo para El Tiempo. Aquí es notoria la concentración y el buen humor con que desempeña su tarea. 239
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