La trampa

A D V E R T E 'N C I A Al lector. Esta no es una novela biográfica, ni autobiográ– fica. Cualquier parecido con hechos o personajes de la realidad, es completamente casual, porque la vida está hécha de casualidades. Tampoco el escenario de su realización es abso– lutamente peruano. Podría muy bien ser ubicado en cualquiera de las Repúblicas de América Latina, para no decir en cualquier escenario del mundo actual. Ya eso es cuestión del gusto del lector. No ruego, pues, al lector demasiado realista, que aleje de su pensamiento las similitudes con que crea tropezar. Simplemente lo emplazo a leer libre de pre– juicios, situándose en el plano de la creación pura, de la imaginación y la fantasía.

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