La música de las bibliotecas: política y poética de un espacio público, hoy

carecen de valor. Lo mismo pasa con los boletos para entrar a un concierto, un museo, o con los libros. Tenerlos o leerlos puede emocionarnos, estimular nuestra imaginación, sentido crítico o pensamiento… Pero también pueden arrullarnos o sernos indiferentes. Los libros pueden ser basura, papel para quemar, o tesoros a los que vale la pena consagrar la vida, o simples objetos en los que no tiene caso invertir un minuto. Útiles para emparejar el terreno para dialogar o las patas de una mesa, material para calentar una conversación o una estufa. 31. «Medio pan y un libro». Sé perfectamente que para la mayor parte de mis lecto-

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