La independencia inconcebible

Cuzco en 1813 y de la parroquia Matriz del Cuzco en 1822, alcalde constitucional de segunda nominación del Cuzco en 1821, miembro de la Diputación Provincial del Cuzco entre 1822-1824485 y alcalde la dicha ciudad tras el retorno al absolutismo en 21 de octubre de 1824. Su tío fue el general Pedro Antonio de Olañeta, y su abuelo materno y padrino, Sebastián de Ocampo Guerra y Guirola, era coronel de milicias, alcalde ordinario y regidor perpetuo del Cabildo del Cuzco486. Por el papel destacado que tuvo en el organigrama del poder virreinal en la etapa de La Serna, entendemos que hay que destacar el caso del diputado por Potosí, José María Lara (Asunción, 1767-La Paz, 1836). Era abogado, egresado de la Academia Carolina, y recibido como tal en la Audiencia de Charcas, ministro honorario de la Audiencia Nacional del Cuzco, diputado a Cortes por Potosí en 1814 (Irurozqui, 2003, p. 246) y 1821487, y alcalde segundo constitucional de la villa de Potosí en 1821. Integró la comisión negociadora con las provincias libres del Río de La Plata a principios de 1821, y motu proprio negoció con el guerrillero José Miguel Lanza en abril de 1822 (Roca, 2007, pp. 487-499). Finalmente, fue asesor general y auditor de guerra del virrey La Serna488. Tenemos que introducir una cuestión fundamental, relacionada con el hecho de que los indios fueron prácticamente excluidos del proceso. Si nos guiamos por los apellidos, lo cual siempre puede inducir a cierto margen de error, solo seis electores indígenas habrían logrado obtener la representación parroquial en distintos pueblos, más dos en la capital, pero ninguno la de partido y menos la condición de diputado. Varios factores pudieron ahondar aún más en la marginación étnica, resultado de la voluntad de los sectores blancos o mestizos de acaparar las elecciones. En el Cuzco y pueblos grandes, donde existían dos o más parroquias, el hecho de que los indios estuvieran adscritos mayoritariamente a una parroquia, les dejaba en minoría. Un número siempre mayoritario de electores blancos o mestizos dominaba la elección del elector de partido, pero pudo ser también una propia opción de determinados sectores indígenas. En el Cuzco nos consta que los veinticuatro nobles electores siguieron defendiendo una representación diferenciada, lo que se les negó sistemáticamente en las etapas liberales en aplicación del modelo de ciudadanía única que estableció la Constitución de 1812 y de ayuntamientos constitucionales multiétnicos (Sala i Vila, 2011). 7. LA TRAYECTORIA POLÍTICA TRAS LA INDEPENDENCIA 296

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx