La aurora

LA AUJiOllAo 4 .kr conocido nunca el precio de 1111a idea 1iolile, de un se11tirnieuto elevado. (Co11ti11uara.) .. •~o~ S1JS~IRO DE AJIOR. Era de 110che: debaJo De J,. gMic11 ventana De su hermosl\ castellana, Stu,piraba un trobador; Y al lánguido son del nrpa Asl cantando decía: "Vuele a ti, queridl\ mia, Este suspiro de amor." La noche cubre la tierra Y zumbran los aquilones: Solo veo tus balcones Del relámpago ni fulgor. Tú ta I vez del sneño gozas, Olvidándom3 en tu lecho, M ientrns e::rnla mi pecho Por tí suspiros de a1nor. " V ,m. ¡ oh her:nosa ! no hay Que te adore cual te adoro: Y o he lidiado contra d moro En los campos del honor. Ami lira no hai ninguna Que le eseeda en armonla., Y continuo el alma mia Por tl suspira de amor. " Yo triunfé de cien ,-alientes. En las justas de Viseo. Til e·ras rei~ del torneo Y yo quedo vencedor. Suspiraste cuando en lauro Coronaba. u.. rnbe~&o. ...... . , Fué un suspiro d~ trísteza, O fue un suspiro de I\R1or r " ¡ Alma mia /' Si del Indo. Los tesoros poseyera: Si en mi frente reluciera La corona de señor: Si aa eatendierii mi imperio Desde el Norte ~l Mediodía. De tu pecho, lo daria Por un su•piro de amor. "Do mi largo desconsuelo Ten piedad, noble señorn: Solo tu pie<la<l implora, T,1 respetuoso amador. Nunca mi pasion te dije. Beldad qac adoro y admiro, Por quien mi pnstrcr suspiro Será un snspiro do amor.•· Se r.brió ent.oncea el baleen. Y una voz m.elod.ioslló Respondió misteriosa Al canto del troTador . El c¡ulo, lánguido Ju.ego, De la gótica ventai¡a De la hermosa castellaua, Sali6 uu suspiro de amor. EUJENJ.O DE OCHOA, SS. EE.. ninguno 1 1 Si estos deseo uoci<!os 110 tie– nen otras armas ()lle las det insulto, ni conoeeu tampoco de cuanto es capaz su exelso patron, hacen muy mal en a– bogar por causa ajena. UU. eonocen o 110 conocen a 1). l)omi11go Elias: si Je co11oce11 les h;t dado malas i 11str11ccio- 11es para su ,lefenza, cuando la hacen con solo • personali– dades, injitrias y tal vez sa– ciando antiguas venganzas: si oo le conocen, con10 UU. lo afirman bajo de su palabra, hacen muy mal en m~– 1 1 terse a defensores de perso– nas desconocidas ¡,Que: podran decir los desconocidos en fa– vo1· de un defendido a quien 110 conocen 1 Claro es que solo <lira II conjeturas, pre- . s1mcwne~ o pareceres. Dejemosuos pues amigos <le insultar ni pro,111no por solo def~uder a personas <les– conoeidas: entremos pues for– malmente en materia,. y siu entrar en personalidades di– ga.nnos. en el numero siguien– te t CREEN DE BUEN A FE LOS. DESCONOCIDOS .. QUE TO– DO LO QUE ])IC I!, ELIAS QUE Le SUSCDlO EN LIMA NO ES PATRAÑA FRAGUADA. POR EL ll'IIsMo t Es.pera la contesta- . En el ulti1no numero <lel 1 CIOn. perio.dico de UU. se ha pu– blicado un.. remitido por los que no conocen al Sr. Elias; pero si al gran Mascoro. IMP.&ENTA DE MANUEL UJNA-VIC'TORIA PO~ JOSE SILVA SANTISTE \N~ ---------- ------

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