La aurora

• L.11 .JI UROR.Jl. 3 ;.iuimales errante~. Te11t.mos e11fermetlades clel alma 'lile ,,ue,le11 ~nmparar11e á las ob:-1tr11c<'io11e:-<; -cua11clo uo hombre ,le,ora, por clt:cir, así MIi ftropio -r.orazo11; y que se e11v11elve en MU -clol111·, lncn pro11t11, la deMeMperaci1111 y el \1orroroim <1di11 ele si mismo, le acaharia ,de c•o11M11111ir l'li110 t11hie~e 1111 aruig·o fiel '-l'•e le a1·ra11q11e su~ temore~, ~ns sos¡,e. oclia"'. '111:-1 11egras i11q11iett1des y tormeutos. Ner-esita11111M de ,·011Mejo:-1 para nue!lfra:,1 e1111t11111 lffes y II uest 1'11"' ut>gocios. Erwon– t raremos muchos ,·011sejo"': pero m11y pc,– ,·os que no e11te11 de parte de ,¡t1ie11 los .Já. N 11estr.1!ol propias reflecciones no:oi cle- ritos que p11bliq11e11 vuestros sec1etos por hac:er oste11tacio11 de la confianza que les l1ar.eiM; rnurho menos a los que se jnntan por ha"er la g,1erra al partido contrario. Separemos ,le nuestra amistad esOH 1•ara"tere11 i11q11ietos y turbule11tos. Se flO 1lia per!'ln11arles t111 mal jenio en cambio de su franqueza; pero ello!.1C traen o<lios y riñas: )' c¡11ie11 ,¡uiere c·omprar un amigo a pre cío de ta11tos enemigo!ol1 -o-- LA. IRDOLBKCI&. Continuucion. ~et-peran, los libros IIOS cuntem¡,la11 mucho, Cuando el cuer1,o marcha y un amigo ~i11,·er0, :-era el 111as comodo ~ensor, y el lll~jor vijila11fe de nuestra CUII• se fatiga, el nhna duerme e11 ,duela. Se ,lisc11te m~jor sus inte1-eses en nosotros; el descanso de la 1ma hora de esta14 con ver~cione'I I ibres, ,doncle ,.,~ide11 el e·auclor y la conñam:a, materia es la vida del espirito. <¡ne en mnc:hos clias ele reflecc·io11es. Un Lu realitlatl es sie1n1»re it1fe– .amigo ('1'1IOC'e Ollt':-<trn caracter, nuestro la. rior n la ideu.: ,, este es 1111 le11to n,,estro11 elefectct!'I; 1111 consejo que ,te ., ie11 ,·illfa ,le elifas r.011dcleracio11et1, Mt!rá mas castigo ele lu providencia pa– eficaz c¡ue l11s COílSt'jos ele tmlus lu~ sabios rn los ambiciosos qu~ no se ma!il ilustres. Un b.omure no !<e atreve a represe11t1u· contentan con soñar: la medi- 1'll8 11ecel'liclacles, ui lrnlJlar ,le 811 m111I i- tacion, la indolencia contem- ~·ion; 1111 a111ig·11 lo han\ valer, d,~iar,i ,,lntiva son la s111)rema felici- v11e11tros tale11tns, 110 ice averg,mzará ni ◄ le v11elitro llil('imiento ui vnestra pobreza dnd tlel hombre. ¡Dichosos los ,ui ,le otra pobreza. Le,ins ,le mostrar por habitantes del Orieut~! Ellos vue:-<tros intere;(etl el'lte zelo ele pa.fio11 c111e I l fi d 1 f't'sfria alg1111as ,•ee•e,i a 11n protector, lo mane entienden U fi oso a e a vi- jará 111e.1or aparenta11dn buscar lo rnellfl!ol. <la: en vez de trabajar en pla- 1...:t a111istad 1111e o,·ulla 1111estros ele- ues i11se11satos de ambicion, fecto!i uos sirve 111e11os f!lle el odio que {IOS lo t'~procha iC11a11tas perso11a14 laa11 se arrojan en 1nuelles almo- perdill11 !'111 rep11tatio11 y fortuna por falta hadones. El sabio 'discipulo ,te loM :-<oeo1To., de la ami,-lad~ la amistad •iu ,lebia rey11ar i-Íll<I entre iguales, mas I del profeta, respirando las ernn hoy lfije la fort1111a pare,·e ,liJpo11er ' 1, naciones de las flores que se de toda~ las co,;as h11ma11ai., Jo,, vineulos inclinan agoviadas por los ra• mas 14olicl ,s se e11cue11tra e11tre pe~o11as •le tlifot·e111e f'u111licion. / yos clel sol, escuchan<lo los Los amigos ele lo~ H.eyes ~n aque- ecos de 1nu1icas lejanas O el •108 e1ue IHl!'ticipa11 ele lllll i11q1,tÍd11clet1 y susurro ar,uonioso de las fnen– tlO de sus placere!ol. La felici,la<l ,le los Priucipes jaruas es completa cuando les tes que levantan al arteson falt,l amigo:4. Lo!! sentilP;,,, \e espot-o dt I a1 ►oseuto su liquida colum– y ele pa<lre, lo:4 li~o11jerni-1 • ,,os tle con. "l'•istador y ele a1110, tlejan siempre algo na de frescura, mirando por •1ue tlecear ¡¡¡Pero llll amigo!!! No: ,ledd entre las nubes de aromatico ,el grao <.:e11ar augusto y Tiberio <¡ue sen. h 1 · tian la necesidad de tener amigos. ¡Pero nmo que evanta SU pipa, ya P ri ueipes no tomeis por amigos a fauo. JI el mar sut·cado por blancas Y

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