La aurora
LA AURORAº mi110,:a,- al i111port:111 te ou_jetu q11e ho_v IIOS <1c11pa, pe ro s11 ,-ileudo ele poco tiempo ,1. t>~la parte !-Í 110 lw dej.ido J>asar desapen·i uido e~1C 11eg-11<"io, a, lo 111 e 11os 110 '" ha di. l11<'i1lado 1·011 la <"laridad q11e debiera. Al to111ar en e,-ta rez la pl11111a 110 1ins 11111e re 11i11g1111 i111eres per,-onitl , 110 te11ewos 11i1.1gu- 11as aspira<'ÍOIIC" e11 lo~ p11eulos peque rios, :-omos i11depe11dienle,; _V por 11, n1is1110 110 110s g-11ia e11 e:-.le 11eg-,wio :-.Í110 el patriotis1110, y 11ada mas q11e el pal riotis1110. Nadie ig11ora (p1e a ex('ep( io11 de la c·,,pital de la rep11blil'a y de alg-1111as otra,-¡ ci11dadl-'s v vill,1s, los des/i ll<1S de juez v 1le alca:cle recae11 ordi11ariame11te e11 ioi- ho111- bres 111as idiotas, mas i11eptoi-, _y por de 1·n11- 1ado 111e110:- i~11ere,-ados en ef bie11 p11bli<',, d~: su d i1--t ri 111. Estas s1111 las e 11erdas de do11de estan a:-:idos los tiute rillos del p11eblo, en esto estriba prel'Ísau1e11te s11 tri11nf;,; la ig-11ora11cia, timid(is é imbecilidad de 1111estros f1111l'in11ari os parroquiales sirre11 <·01110 de es<'alo11e1- para s11l1ir c ierto:-. hombres (J11e 11i por ::-11 i11fl11j11 11í por su ('apacidad h11bier,t11 llegado _j:1111n.~ a e:-e ra11g-o ~i los empleados parroq11iales p11dicra11 <l:·~e111peñar por 1--Í sr{s propios desli11os; y a1111 c11a11<lo es éiert.o q11e hay algu11utt dis11i1os que si11 st'r ci11- dade s 11i vi lt.1s no ('a rece n dt 0 110111bres ho11 - rados v a vece:-. in1elije11te1--, f-'stos :-011 <"al'Ol'! exepci•;11,1le:-. que 11acÍa prneLi111 co11tra. la evicfe111'ia de lo que ¡,asa c11 ofro¡,; pue. l,los. A 111t• todo es prel'Íso advertir q11e la .i<·- 11era lidad de !os ti11terillus 1-011 ho111l.>re,; des ,·11110( idos, 110 :--1-' 1--,Ü>e s11 11a<"i111ie11to, 11i la f.imilil\ ú q11e perte11e('e11, :-ola111enk ,-e co– n,we11 s11 per:-ona ." :-.lis hedw1--, 1¡.:·1111.-a 11dose e111c1 an1e111e :.:11 pro('edeu(·ia. Elfos lia11 1e 11ido ,d pueblo, lt'illro de· s11s operacioucs, e11 la 111ayor indi_jencia, ve:-tdos de a,-q1 1e rosos lrara¡,os, i11spir:111do la <·0111pa-.io11 de <'llantos lo,. 111ira11 y 111e11dig-a11do ª'I 11i )' allí el su:-1e11fo q11e fa•·il111ente e11cue11tra11 e11 la _jenero,-a hospilalida<! de lo:'! veci110!,; c111pero :-11 índole 110 Je:,: prn11ite ser agradecido~, por q11e r.. 11 µ:ra11de es el amparo y pr11feCl'Í1111 q 11 e IH11 1e('ihi·lo ('01110 es la i11g-rati111d que rna 11ifiest·111 de,·p11c:s. Ji:.~ta ¡doga in.rn ¡>11rla hle lw c1111ili<lo 7,or tfe.~gr<-1cia en las po ldtll·io11(' s JH1, 1 11eftns en e llas ('01t.~lit11,1J('n <d t1Ú('11io de sn trono, .1J es ¡n·Pcisamen te á l<1s ¡111blacio1u's J>"-q11dít1:,· á la.~ que se diri_1t·11 ¡1<1r <¡UP en ,,1/"s enc11e11lra11 nw11idos In.~ 11u•<lios de lwcrr naler s1< .wyucidod .'J su astucia. (Seguiní.) --o-- .l: ¡DICHOSA E DAD! RO:'lfANCE JOCO-SERIO. Nue,·e meses encerrado en obscuro calaboso, con las ;iiernas en cuc¡ ill,1s y los pnños en los ojo$, desde qnc füe .:onceb,do el hijo de Cl\da projimo ( no siempre licito fruto de l~jitimo consorcio ) llora y jime a sn manera, de su prision e11 el fo11do, por ver los ravos del sol q ne ilumina nuestro globo. ¡J,,jr~ vano, que ptt.ra í:Lhoga1 stu inocentes soll~lsos, conspira alevJ el cors<', iuvenc ion de los demonios; y a saber lo qne le cspora cuando salga de aquel lobrcgo presidio, prefori,ia ser victi mi\ de un aborto. Cumplida ya su cadena, antes de asomar el rostro paga a la madre en ,!olores lo que ella le dio en sofocos. Ri 110 tiene vocacion <le trnpense o de jcr,111 imo, el mismo rompe la celda qnc le servia de es torvo: si la vida motilona de a,¡uel antro cenagoso le crA grata, se resiste ;¡ d,-jar el rrfeclorio. Pero ¡ inutil resh;lcncm, que con furor demagogo 1,, exclaustra: mnl de su grado, d coma<lron antropófago! Hevuelto cvmo tort1ll11 y amasado como bollo ¡ feliz si de tttl mnniobrn 110 sale tullido u cojo! Pero demos de barato que salga ileso el :pimpollo y naturaleza próvida 1riunfr del barbern indocto. ; Oid al nieto de Ada11 ,orno c:1 destemplado lloro maldice el fon.esto don de , i\'ir rntn:: nosotros! S11 vida desde el oriente t•s inag11a11ta.l,lc potro, y s1 supiera qtH'jursc 1 •: cscuchnrian los sordos. Uno le quila la caspa; otro le :impia el mecouio; i,qui npósilos y vendas; acullá unturas y polvos. Que t!c friegas y estirones, que de frotes y de sobos de la cabeza iÍ. los pies y desde la mano al hombro! Piensa descansar el mf,ero ckspues de mundo y lirondo, mas de mayores tormentos aquel ha sido el exordio. Ahora comienza el suplicio del consabido envoltorio que oprime sus coyunturas y estruja sus hipocondrios. Metedores y pañales. nrnntillai, chambra~ y gorro-1 con una y otra corteza cobijan el devil tronco; y ál fajarle el operario tnl ve, Je disloca un codo, o con agudo alfiler pincha al indefenso rQrr0. y sobre prcnsarle tanto le dan vueltas como aun terno, que no se como no vuelven al pobre muchacho 1 oco. ( Seguir;; ) ---o---
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