La abeja republicana edición facsimilar

Irónicamente alude José Faustino Sánchez Carrión a la circunstancia de no perte– necer a la Sociedad Patrióti– ca. Por decreto gubernativo, contaba sólo 40 miembros y sólo a ellos estaban reserva– dos los debates. Pero no era una asamblea legislativa, y la opinión de los patriotas libe– rales se alzó para impugnar en su origen la legitimidad de las conclusiones a las cua– les pudiera arribar. Y en esta famosa "carta" el Solitario de Sayán reclama su derecho a participar en una discusión que afectaba a la conserva– ción de la libertad y a la feli– cidad general. 82 A los pensadores de esa capital, y aun a los q_ue solo oyen de pie pa• rado a los oráculos de la sabi<lu-– l"ia. Por lo que a mi toca que soy de este indefinido número, hé en-– trado en una agitacion extraordi.. riaria desde el momento, en que leí la g·aceta; porque, amigo mio, tamhien soy <le la familia, y es muy rPgular, que al discutirse puntos Te)ati vos a su conservacion y feli• cidad. levante mi cabeza, y siquie– ra pregunte lo que sucede en casa. Por consiguiente, ya no es• trnñara V. que me proponga ha– cer alg·unas ligeras observaciones sobre la forrna de gobierno mas adaptable al estado peruano , segun su estencion, poblacion, costumbres y grado que ocupa en la escala de la civüizacion , á pesar de que no po• seo ni los talentos, ni las luces ne• cesarias, ni que Jas circunstancias de mi quebrantada salud me permi– ten traspasar los n rnites de una carta. Mas, si tendre mucho cui•

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