La abeja republicana edición facsimilar

114 •caecido en el resto del dia ? Por últi– mo ¿ DQ se vieron los rcsuJtados del espionaje '! ¿ á Chile no salieron dester– rados ~l benemerito patriota U rquiaga, sin embargo de estar de síndico procul"ador del Cabildo , el oficial Calorio , los Do– nayres y otros muchos? ¿ no se vieron atropelladas de palabra y obra , infinitos hombres respetables , por su caracter sa– cerdotal , por m honradez y por su edad ? dígnfo el Presbítero D. J ulian Morales, diputido hoy del soberano Congreso ~ y díganlo muchos patrióta.s que sabera de las bofetadas que Monteagudo dió en au ministerio á Rubí , p&rsona respeta– ble por su homhría de bien, y por su1 canas. Con estos hechos , hay bastante, pPuebas para que quede e1te artkulo es– clarecido , y justificado el anterior en 6rden haber sido este indecente minii– tro el predilecto para cambiar de grillos á los inocentes pueblos del Perú. El Tribunal de 1uuestros anade la Abeja haber ,ido ,.¡ profundo pozo en donde se han sepultado injcnte, sumas to– mada, a lo, españoles á pesar dt tener ~•tos muger é hijos americano., , mani- festamlo con este proeeder , que. la, guerra IJ"' se hacia no solamente era contra lo1 entniigQ1 de, la libertqd , sino contra lo, in– f6rt1e.1 de la n adon. Despojar al descarado enemigo cl4

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