La abeja republicana edición facsimilar

65 acerca de este punto, y para que Jo estA mas, le rerordarémo~ los ejemplos siguientes. AI coronel Hojas le hizo Gobetnador de pas– eo, á los Gen~rales Arenales y Martinez. presidente~ de Trujillo,. al General Luzuriaga y coronel Campino, presidentes de Huaylas, al coronel Monteagudo, lo nom– bro ministro de la guerra, y des– pues de gobie·rno, y del mismo modo coloco al general Guido primeramente de gobernador del Castillo de la Independencia, y tn seguida ministro de la guerra. Estos hechos unidos al empleo que se dio á si mismo son suficientes para quedar provado el despojo que hizo á los pueblos de sus legi– tlmos· der~chos, y la desobedien– cia al gobierno de que dependía. En seguida se le acusa de ha– ber pue1ito á la cabeu, de lo, Minfg.. fe-rfos fftr80nas iticUnadas á sus altos Jints, de haber formado un eón.. t(jo tle ~,a,tn compuesto la ma gor parte de 111itipa1 riotas; de haber ins- La creación de un Consejo de Estado fue dispuesta por el Estatuto Provisional (8-X-1821 ). Estaría integrado por los tres ministros de esta– do, el presidente de la Alta Cámara de Justicia, el general en jefe del Ejército Unido, el jefe del estado mayor general del Perú y el deán de la Igle– sia metropolitana; y, a título personal, incorporóse al Con– de de Valle Oselle, el Marqués de Torre Tagle, el Conde la Vega del Ren y el Conde de Torre Velarde. Para atender a la secretaría fue nombrado el Vizconde de San Donás. La influencia de la aristocracia criolla era notoria.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx