La abeja republicana edición facsimilar

St po de los enemigos, y otras cosas con que se emprenda ofender la i11violabilidad sagrada de la patria. no se apliquen sin tardanza las pe• nas á que se hagan acreedores los convencidos delincuentes; la impu .. nidad de sus atentados, les franquea• rala senda para 1a atroz reiteracion. Todo crimen lleba en pos de si el conocimiento de su necesario cas– tigo, que jamas se auyenta de la concie-ncia del que delinque, asi que al convencido reo ap1iquesele el que las leyes han prescripto bajo }as: formulas que dicta 1a rectitud de un juicio, y dejando de ser superti– ciosamente humanos, sacrifiquemos al derecho imperioso de )a patria los sentimientos de la compasion mal entendida: sencible es y has– ta parece cruel ensordecer ai triste clamor del padre., del hijo_. ó del hermano enternecidos , pero forzo– samente necesarisima la ejecucion saagrienta en el horror de los pa– tibulos. Lejo$ de nosotros creer 'lue el valimento, ni el poder tengan

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