La abeja republicana edición facsimilar
Hasta incorporarse al Congre– so Constituyente, como dipu– tado por Puno, Hipólito Una– nue tuvo a su cargo el Minis– terio de Hacienda. Pero se consideró incompatible el ejercicio simultáneo de ambas funciones, y el Congreso re– solvió (27-IX-1822) que tem– poralmente se encargase ese Ministerio al titular de Go– bierno y Relaciones Exterio– res. 119 que por su naturaleza no deben estar un momento sin proveerse principalmente en las actuale; circunstancias. El Ministro de c:o• bierno encargado de asuntos de pe– so, no debe ser distrahido con otro de igual consideracion., porque Jo que 1·esnita es, el que no desempeñe como corresponde ni uno ni otro cargoJ sin embargo de su conocida provídad. Esta fatal trascendencia que resulta en las circuustancias presentes, en que es preci'so__ rlar. un veloz impulso al ramo de Ha-. cienda, para poderlo hac·er con el de guerra, debe tenerse en mu-– cha consideracion , del rnismo mo– do que debe med·itarse el diferen• te estado de Coloniage (del que aun no nos queremos olvidar) con el de una nacion que dentro de poco se igualara eon las de mas raug·o. A mas de que., el Ministro de hacien .. da y diputado., no necesi-ta del suel– d'(') de cuatro mil pesos que dis– fruta:, para subsistir, por estar en uua brillante fortuna~ y no fal-
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