La abeja republicana edición facsimilar

La primera línea de la página 143 repite la última de la pá– gina precedente. 143 por las que la justicia ha sido des– t~rrada ~e su templo? y las pa– cificas vntudes refugiadas en lo mas sombrío de los melancolicos claustros en donde aun la auste– ridad del tibio Cenobita ha tenido que justificar sus barbaros inten– to~? 110 quiera el cielo que des– pues de haber entonado canticos a la libertad, vuelvan los tiranos, exigiendo de nosotros una ciega y estúpida obediencia. Jamas co· noceriamos el peso de nuestros crí– menes que cuando arbitros de nuestra suerte, nos dexasemos atar los ignominiosos grillos que hasta ahora nos han oprimido. Ahora es tiempo de que abram~s los sentidos tanto tiempo ohcnrec1- dos procurandonos una venturo– sa suerte, alejese de nosotros Ja idea del despotismo peninsular, y confinemos á todos los t¡ue nos quieren conducir al precipicio y á ]a noche de la esclavitud. Ahando– nemos tambien á esos serviles des– preciables que aspiran por uuos

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