La abeja republicana edición facsimilar

118 ✓- que pueda sentirse pór alguno. Pe– ro hallandome en el caso de po– der hablar imparcialmente sin que se resienta el amor propio ele nin– guno, discurriré concisamente so– bre amhos n u meros en honor de los mismos gefes y del pais. Cuando el testo literal dé di– cho numero no lo encontrase yo tan terminante y ajeno de tocar en Jo menor á los g·efes que subscri– ben, bastaba el concepto que no– toriamente han merecido para sal– var cualesquiera atinjeucia ó in– terprctacion siniestra de aquellos indolentes que se aprovechan de Ja circunstancia del momento para encender la discordia, y sacri– ficar la humanidad. Será eterna– mente sensible á los peruanos que el general Arenales, cuya virtud y provida d nada comun ha arranca– do á los pueblos lagrimas de ter– nura y a mistad, se sienta menos– cavado en su opinion en esta mis– n1a capital, donde cada ciudada– no no ha pensado jamas, sino en

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