La abeja republicana edición facsimilar

99 pueblos la mayor felicidad, y asi es que no se descuida un momen– to en dar á entender á los gefes de las tropas, que la guerra que se ha– ce á los espaí10lcs , no tiene otro objeto que poner á los peruanos en el entero goce de sus derechos. Sin embargo , algunos comandantes pa– rece no tienen otro fin que el hacer caudal á costa del pillage: asi es que cstan saqueando algunas hacien– das de Chincha, &c. No hace mu– chos dias que Je la hacienda de la Señora Robles se han tomado una cantidad de botijas de vino, y no teniendo como conducirlas á esta capital, han remitido (sin duda los agentes de esos caballeros) mulas para la conduccion. Si hay cuatro balas para los po– bres soldados que cometen un ridí– culo hurto, tambien debe haber ocho para aquellos gefes que hacen odi~– sa nuestra santa libertad, prach– cando unos hechos indignos de un caballero , de un oficial y de un verdadero patriota. El Soldado.

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