La abeja republicana edición facsimilar

Francisco Antonio Cachufei– ro (o Cachonfeiro), nacido en Santiago de Chile el año 1798, era alférez del Regi– miento de Dragones del Cara– baillo en 1818; y a él acudió en busca de ayuda, el patriota Nicolás Alcázar, después de ver fracasada su aventurada empresa de tomar el castillo del Real Felipe, según los pla– nes elaborados por el tacneño José Gómez; pero aquel falso amigo lo rechazó primero y luego lo entregó a las autori– dades. Y lo más notorio es que, valido de su profesión médica, Alcázar había librado de la cárcel y de una condena a la horca, a Santiago 9achu– feiro, padre del delator; y que el patriota delatado rindió su vida en la horca. Puesto al ser– vicio del gobierno indepen– diente, fue ascendido a te– niente (6-XII-1822) del Regi– miento de Caballería Cívica de Lima. 83 acaso á sucumbir? En fin: ¿Por que el Soberano Congreso no pone el pronto remedio á tan graves males sin embargo de haberse dicho tan: to en los papeles públicos, dando lugar con esta omision á perder la opiuion, sobre cuya bnse estriba la felicidad y sosiego de la nacion? Respondame el Imparcial que quiere impedirme el que esclame con <lo– lor, y repita 1. Pobre Lima! ¿Qué pecado origina es el que estás pa– gando? REMITIDO. Y a no es posible sufrir por mas tiempo el escandalo con que se es– tá procediendo en algunas cosas. El verdadero patriotismo se resiente demasiado al ver que en tiempo de un gobierno liberal se cometen in– justicias. Todo el mundo sahe .que D. N. Cachufeiro entregó vilmente al infetíz Alcaza1·, q uc fué ahorcado públicamente por amante á Ja li– bertad; este desnaturalizado Ame– ricano se halla hoy colocado en la secretaria de la Su b-J nspeccion de Civicos , por el relevante mérito de

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