La abeja republicana edición facsimilar

66 8uperiort:5 potestades de la tierra, las ,¡uc persuadidas de mis justos fundamentos, las han revocado 6 variado. Cuando un Prelado de la Iglesia habla en puntos espiritua– les ó eclesiasticos, es acredor á que se le oiga y se atiendan sus razones, pues el mismo Dios nos amonesta por el Evangelista San Mateo que quien los oye, á la misma Divini– dad oye, y quien los desprecia, des– precia á su mismo Ser Supremo. No obstante la referida doctrina V. S. me dice en su oficio que si no he de obedecer sin replica, ni repre– sentar los Decretos del Gobierno que son invariables, elija el partido q m: me . convenga tomar; ya tengo deliberado ese partido desde 24 de Julio pasado; desde esta fecha puse mi escrito de renuncia de esta di~t nidad Arzobispal en manos de S. r~. pidiendole la admitiese por los jus– tos moti,,os que le expongo, y me diese pasa porte para Panamá, pues mi edad de ochenta años y mi de– bilidad no me permiten tolerar la dureza de los ruares del Caho. S. E.

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