La abeja republicana edición facsimilar

44 Tres especies de hombres han ocupado nuestro territorio en estos tiempos. Los amantes de la libertad del pais que no han perdonado sa– crificio por salvarlo: enemigos im– pla.cables prontos á sufocar á toda costa el grito sagrado que han dado los primeros; y una tercera especie de indolentes sin caracter ni siste– ma, que prontos á mudar la máscara, su ambicion y cgoismo era el mó,~il de sus operaciones, y el bien supre– mo que anhelaLan. Derrocado el despotismo peninsular, se sostituyó el ministerial que quiso prolongar la esclavitud peruaua, y poner á su frente otros tiranos, queriendo fun– dar la felicidad de la nacion, en que la cadena no se forjase por manos españoln5. Pero necesitando brazos propios que trabajasen en dar con– sistencia á sus ideas, se eligieron esos monstruos indolentes y serviles que <lefraudaban al pueblo sus de– rechos, y coopera han á oprimirlo pa– ra congratular al déspota insolente que quiso disponer de los destinos del Perú. Insistencia en un mismo te– ma: los verdaderos patriotas, "amantes de la libertad", fue– ron sacrificados por los ambi– ciosos que actuaron a la som– bra del despotismo ministerial representado por Monteagu– do; y, no obstante haberse puesto término al despotismo español, el pueblo continuó oprimido.

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