La abeja republicana edición facsimilar
337 que pe1jU<licó al sistema lndepen– <liente, J' libre en esta Ciudad , y fuera de ella ! Cuando este religioso viil enar– bolado el estandarte <le la libertad peruana, condenó sus labios como el novicio de su pnerta : transpor– tado el general San .Martin se ha clesplega<lo en misiones llevando to– (las por caracter o<lio á la indepen– dencia. No faltan lincP.s políticos que refieran estf' 7.elo ferYoroso á la co– lucion realista; á pesar de la que– xa estampada en el num 27 de la Abeja Republicana: la seduccion se radica, el descuido sigue : no hay reforma: gracias á Dios que no ha habido Patria., son lo$ frutos viciosos que recojen. ¿Qué podemos esperar de un clescuido inerte? Que a.saltados, toda la nueva m;_;¡quina dé un go1pe d~ úitimo desconcierto y pérdida. Si; la division se incrementa , y esta colocada en las actuales cir€uns– tancias , dispone una exploaion de.. vastadora. ¿ Y qué recurso? Resu– cite ese primer celo vigilante : süe-
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