La abeja republicana edición facsimilar

Actividad sediciosa de las mu– jeres. Considera que muchas de ellas sienten nostalgia del régimen colonial, por inclina– ción a la sensualidad; y que los realistas las emplean para seducir a los incautos o los débiles, para obtener informa– ciones y trasmitir sus noticias. E inclusive sugiere que algu– nas menospreciaban los em– blemas otorgados por San Martín a las patriotas más sensibles, o sea, la banda blan– ca de ~ "caballeresas de la Orden del Sol". 332 to que representan derechos para la restitucion de sus empleos cuan– do otros ya descansan en ellos: ¿es– ta es union ? es seguridad? es amor á. la independencia? El bello sexo ; este sexo sus– ceptible, idólatra ciego de las pa– siones que mas lo lisongean por in– t~res; este sexo que aun gime ren– coroso al peso del necesario tras– torno, precursor <le !a seguridad pú– blica. y del orden; <lesprccian<lo las caricias, la dignidad, el honor, los dulce8 fruto~ de la libc!:tad, ( <lcy– dad encautadorn, cuyo precio y va– lor sobresale á todos ]os bienes y riquezas) ; suspiran tristes y ven– ga ti ,,as á la ausencia del esposo ó mancebo, ,; y acaso por amor fiel ? no: porque se acab6 el luxo, lamo– da, el tren: el puuible lenguage ca~i uuiven,al en ellas es : s~ acabó tanto Vil'a la Patria: nuestros españoles vienen; In Religion nos manda ado– rar y obedecer á nuestro Re_y; ann– q ue hoy lloramos al dolor de la indi– gencia; mañana quebraremos !as bo– tellas: nos reyremos <le las bandas, j

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