La abeja republicana edición facsimilar
En carta dirigida al Mariscal José de La Mar, felicitándolo por su elevación a la presiden– cia de la Junta Gubernativa, Bolívar le decía (14-X-1822 ): "Mucho siento tener que indi– car a Ud. de paso que las im– prentas de Lima no me tratan tan bien como la decencia pa– recía exigir. Quiero suponer que mi conducta o la del go– bierno sea viciosa; no basta, sin embargo esta causa para empeñarse entre naciones amigas en increpar la una a la otra sus defectos ... Yo espe– ro, mi amigo, que Ud. impedi– rá este abuso que se está ha– ciendo contra mí, para no verme obligado a mandar Ór– denes al general Paz Castillo que me serán desa$radables, pues no es de razon que la moderación de Colombia se retribuya con ultrajes". 310 cion, ó enagenacion, de los bienes de los emigrados hecha despues de salidos del territorio de Colombia se admitirá, ni se tendrá por va}i. da , aun cuando sea Escritura, ó documento auténtico. Solo l!le ad– mitirán como validas las escrituras otorgadas ante Escribano que prue– ben que las ventas ó enagenacio– nes se hicieron antes de la ll<'ga– da de S. E. al Departamento de Gua– yaquil, y de otra manera, nada ten– drá valor. Estos bienes quedarán en depósito para confiscarlos en be– neficio del gobierno en razon de la mayor ó menor criminalidad de sus dueflos hácia el gobierno de Colom– bia, los que yá empiezan desde el Perú no solo á abusar de la bon– dad de nuestro gobierno; sino que manifiestan una conducta hostil en sus 1i bel os Henos de imposturas, y falsedades : y pertubadores del ór– den público-Dios guarde á U. S. &c. José Gabriel Perez. Reflexiones. Es bastante seusi ble que en las
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