La abeja republicana edición facsimilar

,e;., 1 ;, ma de )a tranquilidad: Si el lu– gar solo reservado a los misterios y á la devocion se hallan mundos de los sacrilegos atentados de los vandalos ¿ á quien se lo de beis? En fin el magistrado el empleado el g·obernador todos , todos se mi– ran constituidos por sus desvelos por sus persecuciones , por rn pe– culio, por sus carcelerias, y por ultimo por su inviolable secreto, que sin él la carcel y sus horrores el cadahalso y la muerte hubieran im– puesto á sus imperterritos animos y á la consecucion de los inexpli– cables bienes que disfrutran los frios expectadores ménos ellos. Aun despues de aprisionado el estan– darte de Pizarro, ¿ que no les debe la ciudad del siete de setiembre? Los que tengan Patria y honor díganlo: dar energía y caracte1· al espíritu público con la práctica de todas las virtudes y formai- cual

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