La abeja republicana edición facsimilar
209 esperar que nuestro nombre sea cé– lebre a)gun día, y que se cite de aquí a alg·nnos años, el de Lima y los peruanos como hasta hoy he– mos oido los de A tenas, Grecia, y otros pueblos. Entonces se hen• decirá á sus primeros leg·isladores. Representantes <le un estado libre: vuestras fatigas van a hacer la base ele la felicidad pú hlica, y van tamhien a coloca1· al Perú en el lugar que merece entre todos los pueblos de la tierra. El mundo to– do está atento sobre vosotros, y solo espera vuestras decisiones pa• t"a arreg·lar su balanza política y 1nercnntil 1 Buenos Ayres , Chile, y Colorn uia , se ocuparon en la fe. licidad de millones de habitantes, nc.s pusieron en estado de ser feli– ces po1 1 nosotros mismos , y q uc., los hemos interesado no podcis ig– norarlo. Corresponded, pues, a tan dignos sentimientos: van á desapa– recer sí, lo qigo con firmeza: los ulti– rnos restos de la tiranía, cesan de he– cho, los obstáculos <le nuestra felici•
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