La abeja republicana edición facsimilar
De acuerdo con planes elabo– rados por San Martín, la Junta Gubernativa había confiado al general Rudecin– do A lvarado la conducción de una campaña militar a los puertos del sur, y a ella se confiaba en esas circunstan– cias la extensión de la marea autonomista. Suscitando gran expectativa, había zarpado del Callao el 1O de octubre de ese año 1822. 190 deber, y nos remitimos á sus pu ... blicaciones, pero no nos remitimos para exiji_r vuestra cooperacion, ni para manifestaros aquellas verda– des políticas, bastante por si solas para determinar á toda sociedad q uc no las posee, el tomar esta deliberacion. Conducidos de ellas estamos reunidos en Congreso, y bajo su influjo trabajamos la car– ta constitucional que ha de dar– nos vida política, y ha de salvar– nos del naufrag·io á que intentan conducirnos la ambicion, la embi– dia, Ja tirania y demas vicios de– testables. Que era de grandeza ofrece al Perú si logra el objeto de su resol ucion : la logrará si to– dos vosotros que componeis el es– tado libre, y los que jemís bajo las cadenas de la opresion , con• currís con vuestros esforzados re• presentantes a odiar la tirania, am~r la libertad., y a levantar el ed1: ficio social. Ya este Congreso ve sobre el campo de batalla campeo•
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