La abeja republicana edición facsimilar

Las iniciales M. T. correspon– den a Mariano Tramarria, que en el "prospecto" apare– ce como encargado de recibir las suscripciones al periódico; y aquí se presenta como "editor". En torno a su per– sonalidad turbulenta véase el estudio de Guillermo Loh– mann Villena: "Propuesta de don Mariano Tramarria para la designación de informan– tes sobre la situación en América (1816)", en Anua– rio de Estudios Americanos (Tomo III, pp. 1049-1061; Sevilla, 1946). 100 V. que Corte es la ciudad ó villa donde reside el soberano y sus prin– cipales consejos y tribunales. A Dios gracias., amig·o mio , no tenemos los Peruanos ni REY ni ROQUE. Entre nosotros el soberano es el Pueblo. En él reside esencialmente la soberania, y por representacion en el Congreso> que muy en bre.. ve se ha de instalai·. De lo espuesto deducirá V. que llamar Cm·te a Lima es un error garrafalísimo que solo se vé en los muy ignorantes. Mas grato es a to• dó limeño oír llamar a su PATRIA Esforzada y Heroica Ciudad de los Libres, que Corte del Perú. Por mi, crea V., que aquel nombre me recuerda el Siete de Setiembre y el Veinticinco de Julio., y este las tres centurias de opresion y tirania. Señor taimado: esta V. con– testado, persuádase que siempre es◄ tn pronto á satjsfacer su curiosidad, con tal que sea racional , el edi– tor--M. T. Lima : Imprenta de Río. 1822. j

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