Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

de sus uñas y cavellos que en su vida [f. 151v] se cortava bien ansí como heran hechos los bultos de sus pasados y pusiéronlo con los bultos que él allí tenía consigo. Y esto hecho pusieron sus guardas y guarniçiones en los caminos que de allí salen para la çiudad del Cuzco y pueblo de Guamanga, para que mirasen si algunos españoles u otra gente de guerra yban a ellos a les conquistar y para que ansimismo guarden aquellos caminos y miren que no se le salga alguna gente de la que consigo tienen forçiblemente. Y después que vino el liçençiado Gasca a estas provinçias después de aver desbaratado y muerto a Gonzalo Piçarro, enbió a estos capitanes de Mango Ynga y al Çaire Topa a les dezir que se viniesen a la çiudad del Cuzco y que no tuviesen themor de lo que avían hecho y que él se lo perdonava en nombre de su Magestad. Y Pumasupa, como más prençipal, dijo que le diesen a Çaire Topa las casas y tierras de su padre y un repartimiento que le sirviese y que les perdonasen a todos los que allí estavan sus delitos y culpas. El liçençiado Gasca, como tuviesse esta nueba respuesta, diole un repartimiento de yndios a Çaire Topa y diole los solares y casas y tierras de su padre y enbioles un perdón de todas sus culpas y delitos y enbioles a dezir que viniesen a tomar posesión de lo que ansí les avía dado. Y ellos enbiaron a la çiudad del Cuzco a Tinbayçi aquel capitán que tomó a los españoles que avían muerto a Mango Ynga para que tomase poseçión en los yndios y solares y tierras que les dio el liçençiado Gasca. Y enbiáronle a dezir al liçençiado Gasca que ellos no yvan al presente al Cuzco porque esperavan a coger çiertas simenteras que allí do estavan tenían; y tan de mientras que ellos esperavan allá a coger sus comidas, Tinbayçi haría en el Cuzco casas en aquellos solares que les heran dados para que se metiesen como al Cuzco fuesen y que ansimismo juntarían comida en el Cuzco aquellos yndios que les avían dado para que comiesen ellos y Çairetopa su amo. Y el Tinbayçi hizo las casas y recogió la comida y el Pumasupa no quiso venir ni menos el Çayretopa porque no osa [sic] porque no le dejan venir Pumasupa y los suyos; y ansí se están metidos en aquella montaña, donde pasan mucha nesçesidad de sal y carne y es la tierra tan áspera y montuossa, que si no es por partes que ellos buscavan [f. 152] como hombres que ya sabían aquella tierra para meter los cavallos que allá tenían por los caminos que del Cuzco y Guamanga van allá es ynposible, porque aun perros no pueden entrar por partes y malos pasos que ay, que aun los yndios van asidos por cuerdas y raízes de árboles y bejucos e ansí pasan. Y en lo que entienden allí donde están es en hazer toda la vida sacrifiçios y sus ayunos y ydolatrías gentílicas a sus guacas e ydolos y en 422

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