Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

pedaços con unas hachas que ellos llaman chanbi, con las quales pelean y entran en guerra. E ansí fueron muertos muy mucha cantidad de hijos e hijas de Guaina Capac y todos los más señores y señoras prinçipales del Cuzco y todos los hijos y mugeres de Guascar. Y después de ser ansí muertos estos señores y señoras, mandó Cuxi Yupangue que fuesen echadas sus carnes e cuerpos donde fuesen comidos de aves y zorras e ansí fue hecho. Y después de ser hecho este castigo, Cuxi Yupangue dijo a los capitanes que tenía çierta cossa que comunicar con ellos, que se viesen con él en sus casas de Cuxi Yupangue. Y siendo allí ellos tres solos, díjoles Cuxi Yupangue: Avéis de saver que el Ynga, nuestro señor, no piensa venir a esta çiudad sino bolver desde Guamachuco al Quito y allí poblar nuebo Cuzco; y para esto manda que deis acá orden cómo todos estos yndios, ansí los desta çiudad como los de en torno della en treinta leguas sean de aquí despoblados y todos ellos vayan al Quito, donde se ha de hazer el nuebo Cuzco y ansí como son aquí poblados en torno desta çiudad an de ser allá poblados en la manera que aquí lo son. Y más os hago saber que estando el Ynga en la guaca de Guamachuco, do yo partí, le vinieron dos tallanes de Tangaralá y le truxeron nuebas cómo avían salido de la mar el Viracocha y otros muchos Viracochas con él y tiénense que son los Viracochas antiguos que hizieron las gentes y como [oyó] esta nueba el Ynga holgosse y como le dijeron que avían salido por aquella parte, quiere bolverse por do vino al Quito y en el camino encontrarse con ellos para ver lo que le mandan que haga y qué es la horden que le dan para su conservaçión. Los capitanes, como esto oyesen, fueron maravillados de la tal nueba y pensando que aquello hera como les dezía Cuxi Yupangue, que heran dioses y el hazedor y que a su señor le avía de venir dello buen suçesso, holgáronse y dieron grançias [sic] al hazedor que ellos llaman Viracocha y al sol en lugar del Ynga. Y luego mandaron llamar a sus capitanes y mandáronles que luego mandasen que fuesen juntos en la plaça los caçiques y prinçipales de los pueblos e provinçias treinta leguas en torno de la çiudad del Cuzco y luego que fuesen juntos se lo hiziesen saber [f. 126] e luego que fuesen juntos se lo hiziesen saber [sic]. Y luego salieron estos capitanes y mandaron que se juntasen en la plaça los prinçipales y caçiques de los pueblos canas y collas y chanches [sic: canches] y quivios y papiris y chilquis y chunbivilcas, yanaguaras y quichuas y de las demás provinçias que en torno del Cuzco son, los quales fueron luego juntos porque allí estavan todos y siendo ya juntos fue hecho 368

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