partiesen de allí la vía derecha de la guaca porque hera su enemiga. Y luego Cuxi Yupangue lebantó su canpo y partió de allí por la mañana y durmieron aquella noche en un despoblado que se llama Ñamocpanpa. Y luego otro día partió de allí Atagualpa y llegaron a la guaca él y su canpo a puesta de sol, donde como allí llegase mandó a su gente de guerra que çercase el çerro y peñol de la guaca porque el ydolo no se le fuese; y siendo ya çercado el çerro, el mismo Atagualpa en persona subió a la guaca do el ydolo estava y llegando al ydolo con una hacha que llevava en las manos el Atagualpa le dio un golpe en el pescueço, del qual golpe le derribó la cabeça. Y luego le trujeron allí el hombre viejo, que hera tenido por santo, que la respuesta dio del ydolo a los mensajeros, y ansimismo le cortó el Atagualpa con su hacha la cabeça. Y esto hecho mandó traer lunbre y en la guaca avía mucha leña e hízola hechar toda sobre el ydolo y sobre el hombre viejo e hízole pegar fuego al ydolo. Y siendo ya bien quemado el ydolo y el alto del çerro do estava, otro día de mañana mandó que el fuego fuese apagado y luego trujeron mucha agua y apagaron el fuego. Y como fuese apagado, mandó que con piedras moliesen el ydolo en polvos y los guesos del viejo. Y siendo molido el ydolo, mandó que lo hechasen por los ayres desde lo alto del çerro y luego mandó que ansimismo fuese desecho todo lo que el fuego avía quemado de lo alto del çerro y ansí fue hecho y derribado abajo. Y estando en esto, llegole una posta del Cuzco, la qual le dijo cómo Guascar hera presso. Y por regozijo desta nueba mandó que luego fuese trayda mucha leña y que hechasen fuego al çerro de la guaca bien ansí como de primero, diziendo que le avía de derribar todo por tierra y allanalle e dezía que no hera él hombre que nadie se burlase con él, [f. 120] aunque fuesen sus ydolos y guacas. El qual çerro es de media legua entorno y de espaçio de veinte lanças en alto y ansí de nuebo le pusieron fuego de tal manera que de noche paresçía con la gran claridad del fuego casi como si fuera de día. Y luego como tubo nueba de la prisión de Guascar mandó a Cuxi Yupangue que se adereçase, que avía de yr de allí otro día él solo al Cuzco en posta a hazer justiçia de todos aquellos y aquellas que le uviesen enojado. Y luego Cuxi Yupangue se adereçó y pidió por merçed a Atagualpa que porque llevase compañía con qui[é]n hablar, que fuese en su compañía un primo suyo que se dezía Tito Yupangue. Y el Ynga le dijo que le llevasse y que mirase que avían de yr en posta en sendas hamacas y mudando los yndios que los llevasen en cada provinçia que allegasen. 356
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