a Tomebanba, adonde hallaron los cañares que todos estavan aparejados y con sus armas para en favor del Hango e yr contra Atagualpa. Lo qual savido por Atagualpa, que los cañares le heran contrarios, tomó un baso de chicha en las manos y juró bertiéndolo por el suelo y dijo que su sangue [sic] fuese derramada por el suelo como aquella chicha, si vençido que uviese a Hango no hiziese un castigo en los tales cañares que dél uviese memoria. Y sabido por Atagualpa [f. 102] que el Hango estava en los cañares, mandó a Chalcochina [sic] y a Quizquiz que sacasen la gente de guerra de la çiudad del Quito. Y siendo ya fuera, el mesmo Atagualpa en persona con los demás sus capitanes salió con la gente de guerra y dejó çiertos señores, los quales [a] él le paresçieron, en la çiudad del Quito en guarda della con la gente que le paresçió. Y teniendo nueba los cañares que Atagualpa salía del Quito, dijeron a Hango y a Cuxi Yupangue que saliesen ellos tanbién en demanda de Atagualpa. Y ansí salieron y encontráronse el un canpo con el otro en un llano junto a un pueblo que se dize Mochacaxa y como se encontrasen dieron su batalla y recuentro [sic], en la qual batalla y recuentro [sic] fue muerto el Hango y preso el Cuxi Yupangue. Al qual como Atagualpa lo viese, conosçiendo que hera su primo hermano Cuxi Yupangue, abraçole e hízole mucha honra y preguntole allí que qué hera de su hermana y muger, preguntándole por doña Angelina; y Cuxi Yupangue le dijo que allí se la traya, que no la avía de dexar con sus enemigos. Y luego Atagualpa enbió çiertos capitanes de los suyos y gente al asiento y sitio do sus enemigos tenían su vagaje, que procurasen por Cuxirimai Ocllo, que hera la doña Angelina, y que la truxesen y mirasen no le fuese hecho algún enojo por su gente. E ansí fueron estos capitanes e la hallaron llorando a ella y a todas sus mamaconas, pensando que en el desbarate fuese muerto su hermano Cuxi Yupangue. Y como llegasen aquellos capitanes e hiziéronla su acatamiento y dijéronle cómo hera bivo su hermano Cuxi Yupangue y que venían por ella de parte de su hermano y Atagualpa e ansí fue con ellos. Y como llegase donde Atagualpa estava, hízole su acatamiento al Atagualpa y el Atagualpa la abraçó, la qual hera en aquella sazón de hedad de diez años. Y como esto le uviese pasado con Atagualpa, pasose ella y asentose detrás de su hermano Cuxi Yupangue, a la [sic] qual Cuxi Yupangue, luego que salieron desta batalla le hizo su capitán general y lugar de su persona. Y fue esta batalla tan reñida [f. 102v] y tan cruel, que ninguno se escapó della sino fueron los cañares e un capitán que con el Hango venía que se 320
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