alabado de tierra muy llana y de mucha gente y próspera de ganados y de muy pobladas provinçias. E ansí se partió. Y como llegase a la provinçia de [f. 92v] Cacha, diez e ocho leguas del Cuzco, vio allí que en medio de un llano estava la guaca del Viracocha, que ya os contamos, y preguntó que por qué estava en aquel llano aquella guaca; los de la provinçia les dijeron el milagro que allí hiziera el Viracocha y el fuego que cayera del [testado: fuego] [entre renglones: çielo] y quemara el çerro. Y como esto oyese y biese la quemazón, quiso que uviese desto más memoria y luego mandó que le fuese edificado junto a aquel çerro quemado un galpón y casa grande y ansí fue hecho; y es tan grande que otro mayor no lo ay en la tierra. El qual galpón tiene de anchura ochenta pies y de largura otros çien pasos y el edifiçio dél es en esta manera: que porque para tan gran anchura no avía madera que alcançasse, fue hecha por medio deste galpón una pared de parte a parte con muy muchas puertas y bentanas muy bien labradas y desta pared a la pared del galpón ay anchura de quarenta pies; en el medio de la qual anchura hizo edificar unos pilares redondos y altos, por los quales y alto dellos fue puesta una cunbrera y ansí se cubrió este galpón y tubo corriente, porque la madera alcançava a aquella cunbrera de aquellos pilares y de los pilares yban puestos otros maderos que alcançavan a lo alto de la pared de en medio; y ansí fue hecho y acavado y allí le hazían fiestas y sacrifiçios al Viracocha. E ansimismo hizo hazer en torno de este galpón otras muchas casas, en las quales fueron puestas muchas mamaconas que él allí le dio y ofreçió y otras muchas yanaconas y todo serviçio. Y esto hecho se partió de allí y fue su jornada visitando y biendo las provinçias y los términos y tierras que cada pueblo y provinçia tenía y amojonándolos y puniendo en todo y por todo toda horden y razón y buen govierno; y ansimismo yva haziendo mucho bien a todos y dando grandes dádibas y haziendo grandes merçedes según que él acostunbrava sienpre a hazer. Y ansí fue por toda la provinçia de Collao entendiendo en este exerçiçio hasta que llegó al pueblo de Cochabanva, que es çiento y sesenta leguas de la çiudad del Cuzco. Y como allí llegase vio y bisitó las guarniziones de gente de guerra que su padre Topa Ynga Yupangue en aquella provinçia y sus comarcas [f. 93] avía dejado. Y después de aver visto y sabido el recaudo dello y sienpre por él proveydo de nuebo según mejor le paresçió lo que en aquello convenía para que mejor recaudo uviese para la 300
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx