Capítulo xli. En que trata de cómo Guayna Capac enbió çiertos señores de la çiudad del Cuzco a visitar las quatro provinçias y de nuebo dio horden en lo que ansí se avía de hazer ansí en la çiudad como en toda la tierra. Salido que fue de la consulta en la qual se avían desistido los governadores del cargo que avían tenido hasta allí, el Ynga Guaina Capac luego otro día mandó a çiertos señores del Cuzco que fuesen por toda la tierra y que visitasen todas las provinçias della y supiesen si tenía el cuidado acostunbrado en toda la tierra de la obediençia y serbidunbre que al Cuzco debían como a çiudad señora de toda la tierra y que publicasen cómo ya él mandava y que en su nombre pusiesen los mayordomos en todas las provinçias, mandando que fuesen mudados los tales mayordomos de una provinçia en otra. Y esto ansí proveído y despachado, mandó que los caçiques que en la çiudad tenían cargo de ber y fortalezer los edifiçios que paresçiesen ante él, los quales siendo allí venidos andubo juntamente con ellos mirando toda la çiudad y edifiçios della y las puentes y el reparo del río; y lo que le pareçió que estava [f. 88] ya algo maltratado del tienpo y de las [l]lubias mandolo reedificar de nuebo. Y esto acavado de hazer, fuese por todas las tierras, ansí del sol como de los de la çiudad, y bio los reparos dellas y caños y açequias por do la regavan; y lo que le paresçió que estava derribado o en estado para caer, mandolo hazer de nuebo y fortalezer. Y este benefiçio acavado, mandó al señor que tenía cargo de las haziendas del sol que de lo que ansí tenía a cargo de las haziendas del sol, que para un día señalado que le tuviese su quenta clara y el serviçio y hazienda del sol junta y el serviçio de los bultos y las mamaconas, yanaconas, moços de serviçio del sol y de su casa, lo qual quería ver y saber de qué arte se tenía cuidado en el tal serviçio y si avía en ello descuido o alguna falta. Y luego fue aquel señor mayordomo del sol y adereçó lo que por el Ynga le hera mandado. Y el día llegado que avía de ber lo ya dicho, el Ynga fue a las casas del sol el Ynga y como llegase a la puerta quitose los çapatos y llevando su cabeça algo baxa hizo su acatamiento al sol; y luego él mismo ensendió delante del bulto del sol, en 289
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