Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

el qual entendía en las cossas del govierno del reyno y ansimesmo hera ya muy biejo, partiose Topa Ynga Yupangue del Cuzco llevando su gente de guerra bien adereçada y proveyda y sus dos hermanos ya dichos consigo. Y ansí se fue a castigar la provinçia de los andes, por la qual yendo por la montaña [f. 74v] y llevando su gente en la manera que mejor le paresçió porque la tierra es muy montuossa y de grandes ríos, yba conquistando y castigando los que ansí topava. Y savido por los señores de los andes que venían sobrellos, acordaron de juntarse todos juntos y esperarle, los quales como todos son flecheros pensaron que siendo ansí todos juntos no sería parte el Ynga a los castigar; de la qual junta, savido por Topa Ynga Yupangue holgose por saber que allí estavan todos juntos y que no tern[í]a que buscallos entre las montañas, hansí mandó marchar su campo para ellos. Y yendo ansí un día caminando, un hermano del Ynga que se dezía Ynga Achache, metiose por el monte solo, en el qual monte topó con un tíguere [sic] y como ansí topase con él, hechó mano a una hacha de armas que ansí llevava y fuese para el tíguere [sic] y el tíguere [sic] vínose para él e Ynga Achache fue tan diestro con su hacha que le dio un golpe por ençima de la cabeça y entre oreja y oreja y fue tal el golpe que luego el tíguere [sic] cayó muerto, del qual hecho tomó este Ynga Achache tanto ánimo de aver muerto este tíguere [sic], que tomándole a cuestas se fue para do el canpo yva marchando, el qual llegó a él con su tíguere [sic] a cuestas ya que su hermano Topa Ynga Yupangue llegava a vista de sus enemigos. Y como Ynga Achache viese que estavan a vista de sus enemigos, puso el tíguere [sic] delante de su hermano y de todo su canpo e hízole pedaços con su hacha, y por poner espanto y temor en los enemigos, como ansí uviese hecho pedaços el tíguere [sic] enpesó a comer de un pedaço del de la carne ansí crudo como estava. Y luego Topa Ynga Yupangue mandó a su gente que frontasen con los enemigos. E Ynga Achache, como oyese el nombre tomó un pedaço del tíguere [sic] en la boca y su hacha en las manos y yendo bien escudado con una rodela que llevava, tuvo ojo en un señor prinçipal de los andes que se mostrava delante dellos. Y dizen que al tienpo que partió de donde el tíguere [sic] hizo pedaços, que juró de no salir de los andes hasta aver comido de las carnes de los señores andes que ansí le avían muerto sus amigos [f. 75] y deudos y comídoselos. E ansí arremetió Topa Ynga Yupangue con su gente por do delante de este Ynga Achache, el qual arremetió tan denonadamente [sic] a sus enemigos, que a vista de todos 263

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