Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

pueblo y todo lo demás a él subjeto. Que castigase los malos que ansí hiziesen cosas feas en la çiudad porque las palabras bolavan más que el ayre; porque si disimulaban los delitos de los delinquentes, las tales cosas oydas por los de toda la tierra, que harían lo mismo en toda ella, [f. 69] por lo qual les podría venir algún travajo que le quisiesen ebitar y no pudiesen. Que quando batalla tuviesen con sus enemigos, que antes que la diesen que mirasen primero cómo la devían de dar aunque muy poderosos de gente fuesen para ella. Que nunca jamás amenasasen a nadie, sino que si alguno mereçiesse castigo, sin amenasar le castigasen porque no les biniese después pesar por ello; porque podría ser que amenasando a alguno, como viniese a sus oydos, él se pondría en tal parte que ellos no le pudiesen aver. Que en la çiudad más cuydado se tuviese de proveher y ber lo que les hera nesçessario a las mugeres y hijos y casas de los que estuviesen en la guerra que de los que estuviesen presentes. Que no consintiesen que los moços fuesen glotones. Que si uviese de dar cargo a alguno para regir y mandar en la república, que mirasen primero de qué arte bivía en su casa y cómo bivía en ella y qué horden dava en la demás su hazienda y granjería della y que por allí verían si le debrían de dar el tal cargo. Otras cosas muy muchas dizen que este señor dijo y mandó que ansí guardasen los suyos para su buen bivir y sustentaçión y que no se acordavan al presente de más. 251

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