Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

bolvieron de su jornada, en la qual jornada avía aprovado tanbién Topa Ynga Yupangue, que hizo cosas como si fuera de treinta años lo más, el qual avía salido de la çiudad del Cuzco a esta conquista de hedad de veinte y çinco años, en la qual avían tardado en conquistar y subjetar las tierras y provinçias ya dichas desde que del Cuzco salieron hasta que a él tornaron çinco años. Y bueltos que fueron, entró Yamque Yupangue y Topa Ynga [f. 62] en la çiudad del Cuzco, los quales entravan anbos juntos y cada uno dellos en sus andas muy ricas y muy bien adereçadas con mucho oro y de muchas pinturas, siendo llevados en estas andas ya dichas, en hombros de caçiques y prinçipales y señores del Cuzco subjetos. Y como Ynga Yupangue tuviesse nueba que sus hijos entravan triunfando y que traían por delante de sí los caçiques y señores que ansí avían presso y sujetado en la tal jornada, según que ya ellos lo avían de uso y costunbre, saliolos a resçebir su padre Ynga Yupangue. Y como los viese ansí entrar y que traían tantos señores por delante de sí prisioneros y supiese la gran cantidad de tierras y provinçias que avían subjetado, holgose mucho. Y como llegase a do los hijos venían, apeáronse de las andas anbos y dos y hizieron parar a toda la gente e ansí llegó su padre. Y como llegase a ellos, Yamque Yupangue hizo su acatamiento a su señor y padre bien ansí como ellos lo avían de uso y de costunbre quando ansí de la tal jornada llegavan. Y esto hecho rogó Yamque Yupangue a su padre, hablándole con mucha reverençia y umildad, que resçibiesse aquel serviçio y le quisiese pisar las ynsignias que ansí trayan en la manera que ya le [sic] ystoria os a contado, que hera su usança y costumbre; y el Ynga dijo que se holgava mucho dello. Y para que entendiesen que él açeptava el serviçio y que hera verdaderamente su hijo, llegose a él y abraçole y besole en el carrillo y lo mismo hizo el hijo a él. Y esto hecho y tomando Ynga Yupangue la borla que tenía sobre su cabeça, púsola en su hijo ençima de la suya y luegó mando a los señores que allí presentes estavan que le obedeçiesen y acatasen y reverençiasen como a su tal Capac y señor que hera; y que luego diesen horden para hazer las fiestas y sacrifiçios y ayunos y çerimonias que ellos en tal caso solían hazer, lo qual se avía de hazer después de hechos los sacrifiçios y çerimonias que del triunfo con que ansí sus hijos entravan se hiziese. Y luego esto proveído, los señores del Cuzco y los demás hermanos [a] Yamque Yupangue le dieron obediençia como a tal Capac y nuebo señor. 236

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx