Mediante los quales días los señores del Cuzco hizieron muchos e muy grandes sacrifiçios a todos los ydolos y guacas que [e]stavan en torno de la çiudad, en espeçial en la casa del sol, do fueron sacrificados gran suma de ganados, obejas y corderos e benados y de todos los demás animales que para aquella fiesta pudieron aver; e muy mucha suma de aves, como son águilas, halcones, perdizes, abestruzes e de todas las más abes bravas que pudieron aver hasta patos y otras aves domésticas y otros muchos animales tigres, leones e gatos monteses, eçeto zorras, porque con las tales tienen odio e mal querençia, que si las ben quando en estas fiestas semejantes están, los que ansí entienden en hazer estos sacrifiçios lo tienen por mal agüero. Ansimesmo fueron sacrificados en este sacrifiçio muchos niños e niñas, de los quales enterravan bivos muy bien bestidos e adereçados, los quales enterravan de [e]n dos en dos, macho y henbra, en cada dos déstos enterravan serviçio de oro y plata como heran platos, escudillas y cántaros, ollas y basos para bever con todos los demás menesteres que un yndio cassado suele tener, todo lo qual hera de oro y plata. E ansí enterraban estos niños con todos estos axuares, los quales heran hijos de caçiques y prinçipales. Y mientras estos sacrifiçios se hazían, todos los de la çiudad estavan en grandes fiestas y regozijos en la plaça de la çiudad y estos diez días pasados, los padres de la moça e los demás deudos yban al Ynga llevándole la tal muger delante de sí, vestida de ropa fina texida de oro y lana fina, los quales vestidos yban presos por la parte de arriba y junto al pescueso con quatro alfileres de oro de a dos palmos de largor cada uno, los quales suelen pesar dos libras de oro; y en la [f. 40] cabeça puesta una çinta de oro tan ancha como un dedo pulgar, que casi quiere paresçer corona. E ansimismo llebava faxada por la çintura una faxa texida con lana fina e oro, en la qual faxa yban muchas y diversas pinturas. Llevava por cobertura otra manta pequeña, ansimismo texida de oro y lana fina y de diversas labores según su uso de bestido; llevaba calçado en los pies unos çapatos de oro, la qual yba muy linpia e peynada e adereçada. E como ansí llegasen do el Ynga estava los sus padres e deudos, rogaron al nuebo señor Pachacuti Ynga Yupangue que tuviese por bien de resçebir por muger la tal su hija e deuda; y el nuebo señor, como viese que hera cosa que le convenía e a él perteneçiente, dixo que la resçibía por la tal su muger. E luego allí mandó a los señores del Cuzco que allí con él heran que la resçibiesen por tal su señora; e luego los padres de la tal señora le rindieron grandes graçias; e los señores del Cuzco dixeron que la resçibían 191
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx