Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

Capítulo ix. En que trata cómo Ynga Yupangue, después de aver desbaratado e muerto a Uscovilca, tomó sus vestidos y insignias de señor que traya e los demás capitanes prisioneros que avía traydo y las llevó a su padre Viracocha Ynga y las cosas que passó con su padre; e cómo hordenó el padre de le matar; e cómo se bolvió Ynga Yupangue a la çiudad del Cuzco; e cómo desde a çierto tienpo murió Viracocha Ynga e de las cosas que entre ellos passaron en este medio tienpo y de una costumbre que estos señores tenían en honrarlos los capitanes que de la guerra venían victoriosos. El qual, después de aver muerto a Uscovilca, mandó tomar todas sus vestiduras e ynsignias que en la guerra traya, ansí de oro y plata, joyas que sobre sí traya, como de ropas de plumas y plumajes y armas y harcos de su persona, y metiéndose en unas andas se partió para donde su padre Viracocha Ynga Ynga [sic] estava llevando consigo a sus amigos, los tres que con él avían quedado, como ya la ystoria nos lo a contado, Vicaquirao, Apomayta y Quiliscache Urcoguaranga, y dos mil hombres de guerra que guardavan su persona. Donde llegado que fue a do su padre estava, le hizo el acatamiento que a su señor y padre le devía, y ansimismo le puso delante las ynsignias armas y vestidos del changa Uscovilca que él avía ya vençido y muerto, rogole que se las pisase aquellas ynsignias del enemigo que avía vençido y ansimismo le rogó que le pisase çiertos capitanes de Uscovilca que presos él allí llevava consigo, [f. 13] haziéndoselos hechar por tierra. Porque avían de saber que tenían una usança estos señores, que quando algún capitán o capitanes venían vitoriossos de la guerra, trayan las ynsignias y adornamientos de los tales señores que en la guerra mataban e prendían y a sus capitanes que ansí en la guerra prendían; y como entrassen los tales capitanes por la çiudad del Cuzco vitoriosos e trayan delante de sí las tales cosas e presioneros e poníanlas delante de sus señores e los señores viendo el tal despojo e ynsignias eprisioneros delante de sí, lebantábasse el tal Señor e pisábalo e daba un paso por ençima de los tales prisioneros; y esto hazían los tales señores en señal de que resçibían los tales que lo trayan triunfo e favor del Señor y hera açeptado en serviçio el travajo que ansí avían pasado en subjetar e bençer los tales enemigos. Y, 138

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx