Uscovilca viniese el no darle tal obediençia, sino morir antes que dezir que bivía en subjeçión; y que por ventura podría juntar tanta gente y su ventura ser tal que vençiesse al Uscovilca y ansí livertaría su pueblo. Y prosuponiendo [sic] lo que ansí avía penssado, fuese en busca de tres mançebos hijos de señores y amigos suyos y hijos de aquellos señores con quien su padre avía entrado en consulta para se salir y dar obediençia al changa, los nombres de los quales mançebos hera el uno Vicaquirao y el otro Apomayta y el otro Quilescache Urcoguaranga. Y juntándosse Ynga Yupangue con estos tres mançebos señores consultó con ellos lo que tenía pensado y díjoles que antes se devía prosuponer [sic] y holgar de resçebirse la muerte que no bivir en tal subjeçión e ynfamia, no aviendo sido naçidos subjetos. Y estando todos quatro ansí juntos, los mançebos se holgaron de que Ynga Yupangue les dijesse aquello e diéronle palabra de hazer lo que él hiziesse; y siendo todos quatro de una opinión y paresçer, Viracocha Ynga salía ya de la çiudad del Cuzco para su peñol, llevando consigo la gente del Cuzco y la más de los comarcanos que pudo llevar consigo. Ynga Yupangue y los tres señores mançebos ya dichos quedáronse en la çiudad con cada sendos criados que quedarse quisieron con ellos, los quales criados se llamavan Patayupangue y Murollonga y Apo Ynpangue [sic: Yupangue] Uxura Usco G[u]aranga, los quales quedaron solos, que no quedó con ellos otra persona más de estos criados suyos. Y visto por Viracocha Ynga que su hijo Ynga Yupangue se quedava con aquel propósito, riose mucho y no hizo casso dél porque llevava consigo sus seis hijos y con ellos el mayor y más querido suyo que se llamava Ynga Urco, en quien pensava dexar el lugar y nombre de su persona. // 129
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