Capítulo iv. En que trata cómo Ayarmango se deçindió de los altos de Guanacaure a bivir a otra quebrada, donde después de çierto tienpo de allí passó a bivir a la çiudad del Cuzco en compañía de Alcabicça, dejando en el çerro de Guanacaure a su compañero Ayaroche hecho ydolo, como por la ystoria más largo lo contará. Ya el año cumplido que allí estuvieron, paresçiéndoles que aquel sitio do estavan no hera qual les convenía, pasáronse de allí media legua más hazia el Cuzco a otra quebrada que llaman Matagua y en esta quebrada estuvieron otro medio año; y desde ençima de los çerros desta quebrada miraban el balle del Cuzco y el pueblo que tenía poblado Alcabicça y paresçioles que hera buen sitio aquel do estava poblado aquel pueblo de Alcabicça. Y deçendidos que fueron al sitio y ranchería que tenían, entraron en su acuerdo y paresçioles que sería bien poblar con los que bivían en aquel pueblo y ansimismo les paresçió que el uno dellos se quedase en el çerro de Guanacaure hecho ydolo en que los demás adorasen; y que este que ansí quedase hecho ydolo hablasse con el sol su padre, que los guardasse y aumentasse y diesse hijos y los enbiase buenos temporales. Y luego se lebantó en pie Ayaroche y mostró unas alas grandes y dijo que él abía de ser el que quedase allí en el çerro de Guanacaure por ydolo para hablar con el sol su padre. Y luego subieron el çerro arriva y, siendo ya en el sitio [f. 6v] do avía de quedar hecho ydolo, dio un buelo hazia el çielo el Ayaroche tan alto que no lo devisaron y tornóse allí y díjole a Ayarmango que de allí se nombrase Mango Capa porque él venía de do el sol estava y que ansí lo mandava el sol que se nombrase y que se desindiesen de allí y se fuesen al pueblo que abían visto y que les sería hecha buena compañía por los moradores del pueblo y que poblase allí; y que su muger Cura, que se la dava para que la sirviese y que llevase consigo a su compañero Ayarauca. Y acabado de dezir esto por el ydolo, Ayaroche tornose piedra ansí como estava con sus alas. Y luego se desindió Mango Capac [y] Ayarauca a su ranchería y desendidos que fueron vinieron do el ydolo estava unos yndios de un pueblo de allí çercano; y como viesen el ydolo hecho piedra que le avían visto quando el buelo dio en lo alto, tiráronle una piedra y desta pedrada 122
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