Inocencia justificada contra los artificios de la calumnia
(37) rfan al Obispo otrog ntcdios mas seguros, y oportunos de verificar iuna t'an temeraria, y ~:1ng;denca resoh1don? Y aun quando se le huh c~e ob:cureddo hast.. 1 c.,t\! extremo ; ~ es posible perpernase c.ontn1 )i tm in,ont~xt.1bk tc sdn10!1io desu crimen en fas curas , y consulta"? ~ie mv¡C$C la imprudencia de jaftarsc despues de su deJi~o? ¡ Qué calunrnia tan e;ro"cr:1 r En este cargo fa imposmr1 , y la malicia están en tttzon din;éh tk Jo grave ~ y horrendo de la injinia~ Solo pues ha tenido ori– ge n en 1a__inv ~ndor! rnaHdosa de los ca1:nnnfadores , que en \'Llt·ltos en la obscund.id protµnda de sus perversas mtendones , no se dexan tocar d,: las luces con ,1uc la razon disipa las son1bras de tan sangrienta, como gro\-.:ra e~pecic. Fur que _:1 Ia ve,rdad ; ~ á quien nocboc1 desde luego e~ta cruel 1actanc1a dd Obtspo ? St el mas D¡ubaro Reo ., si el crimi... nal ma5 intrépido~ el nus endurecido en ]Os del iros, !<-e esfilerz:J ') aun á pesar de los terribles dolores de· 1a tormra , a sofoc~t Ja exLrcncia de su cdm~n , con Jamas ?~;~inada negadon; ~. cómo puede , aun !siquiera \l~Kitu un momento el ;meto menos sano, sobre si podrfa dObi:,po cün... fesar á presencia de varios, y en di ,tintas ocasiones , que habia 5Ído Au,.. tor dd asC-$Íl1ltO rnas t0rpe y horroroso 'e CARGO XII* Q_1c siendo el Obbpo ~abedor de este desa~tre antes que otro a1gnn<)., no diá cuenta á los Jueces Re~1k,, y ~olo procuró pn~pxr Jr una a1~ri...:ipJda ditcnJp;1 con fa tarra qui;: did~:,ió ~iI Superior Govi~ruo de Li ... ma en t 2. de Novíernbre dd <.:xpresado año de so , y con 1~ qt~e pare~ ce c~cribió ei dia 13. al Cura de Pampamarca. · SATISFACCIO 1v-: El Obispo no füé sabedor del desastre , h:1sta despues que ya era pnbti ;:o en el Cozco. Las cartas que dirigió al Virrf.!y · de Lima,, y al Cur~i de P.. 1111pa1narca , no fu~ron mu amkipadJ. disculpa , ~, ino cu◄ ta$ d~ un Pastor , y de un V:1saJ lo ticl á su Rt:y> ., que deseaba no pcr~ d~r ia~tarm: en acudir al 1cmedio del dai10 que iHnenaz.aba! ¡ Siempre ha· de pre~idir b voluntaricdaJ , á fa a<.;usadon. ! Seña... len los autores iniquo) dt.! este cargo un testigo 1 un soh.) docurnento,, que ,eo~·npn1~bc. fa ckm:.-fa 1 c.1uc ~u pone en c.1 Obhp,o. Deter!ninese un h~cho , i1uc siquiera fa haga SO$pcdur., Los o<.:urndos deciden todo lo contrJdo. El Documento 74. hace constar, que el primero á quien oyó el (?bispo b notidJ de fa muerte de Aniaga tu¿ al Cornné.l Je Exéyd– to Don J-Jl'-)llin Valcarcel. Este dixo t.1 iubfa oido en C':lsa de Don lsidro Gnhatola 't y v4!nia á con1probarl.1 con el Ob ;s.po, ~uponiend!>.. -lo fo->tmido de J:.m: suceso por los Curas de aquella Provi ncia. f:l Obis– po se sorpn:hendió al oírlo,. y aunque hizo ker en ~u pn:sencta una cana escrita por el Tenierm: C ~ra ik Yau ri á un Familiar ~U)'O, que aquel mimlO había recibido, nada adda.mó sobre et En esta incertidumbre p a~ó á la C a~a del Conde de Valle– hermoso , en la que iSe ptesr;ntó deut,tQ de, mu y po,o ~ll .Mayordomo J Don
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