Inocencia justificada contra los artificios de la calumnia

{135) . . amar¡ sti Rey con la notable; obUgacion de agradetid~, pot l_a "!ª~ '>Y libertad otorgada, sin,onfiscac1 01: de bienfS > y tie taft_JUftos pnnctt ~\)$ , espero tener una condescen.dc, c:c1a :ªn racmnal, y debida, que para pro◄ elucida bafta ser hombre. Mt h 1Jo D1ego, hoy no solo es hombre, y muy de bien, si no Criít.iano Catóiko de los rna'> rendidos qne tengo en mi Grey : a.si lo conozco; y eft.~ comuelo es el que rne conserva fa viJa, t]U e. 1i tantos p elic.rros puso el cuidado que rne habeís coihdo., Vudha Ma,.,, ;::, . . . f .b. , dre os parida para el Mundo, , 1 que sofa1~1eme os esp~ro, y recr 10 c~n trabajos; pero yo despucs de havcros pan:~º para D10~, y en Je)u•Cns-– to, como se explica el Apoftol con los 1~1eles de ~u cargo., os doy un gozo eterno., y vida sin fin, preparandoos una folicidad incomparabl~ con fas de la tierra; por ella debeis suspirar desengañado de loí fJhos ofrecimientos del Mundo ; y siendo neccsado para no pe,rderlai purificar quanro antes la condenda por d Santo Sarramento de fa Penitencia,.110 ei de omitir Ia esencial dispo~icion de satisfacer al proximo, dando á cada uno lo que es suyo debido.. . . Ya en otra ocasion os he dicho, que Conviene negar los oidos~ t todos los q,ue con pretexto de amifrad, y fines particulares , quieran perder vucftra Casa con errados consejos, , y perversas doél:dnas ; sota• n1eme las que miniíl:ra vueil:ro PaO:or deben . ser atendidas .; por que el es quien ha de dar cuenta á Dios pot sus Ovejas, y el que efü pt1es• to en fa lgksia que govierna, corno el contrafte de la verdad, lv t]UC no n1e cansaré de rep~tiros} y 1uas ahora que toco un punto tan kn• portante á vueftra . jnfüficádon, que sJno te re,olveis, como debe ser, y, os ensefi o, no habrá Sacerdote ,1ue os . ab&uelvti ~ Pero qué hibteis abanza.do, aunque os absuelvan, sino 1o hacen con aqudt1 di~posidon; q ue es necesaria para lograr et fruto del Sacramelnú ? < De qué o, ser– :vh:á> que os ab~uelvan en 1a Tierr¡t 1 !,i en el Cido no se os ab"luelvd i Q_gé os importa parece.e desatado de vuestros pecados en fa Tierra , si para con Dios c¡uedai$ _ lig~dQ r Eso. ser!a contraer una nueva cttlf?a con la horrenda cu-cnnstanc1a de ·sacnt:g10; y mancharse ma5 cou et mismo Sacramento de remisio11, que debía limpiar* No sea 1 pues, 2si 1 hijo mio ; haced de los bienes térrenos, y eter4 nos el justo cotejo que 111erece, y si C6tittiais los 11rimeros , solo >ea quando no sirven para perder los segundo:.¿ Qlé Je importa al hom• brc poseer eJ Mundo, y st1s riquezas, si ha de ser detrimento, y pér~ dida ~el abna ? ¿ Podrá darse ~or é)ta predo equivalente, que no sea la San~re de Cristo ! Este Señor por nuestras alrnas nadó} y vivió po~ bre, despreciando todos !os haberes de fa tierra, aun siendo~nya y quan.._ to hay en ella, ~ }' 1101,otros hemos de vender una alhaja tan preciosa por el vilísimo interés de ünos metales corruptibles, como sot1 t~l mo, y plata ? Pero ya parece, que me alexa C:\ta digresion dd objeto que os iba tocando.. Hijo mio, nu fait~rán torpes adufad<.>rcs, que os, di.– ~an'.1 no . están obligados los Naturales á restituir 1o que han logrado en los movimientos pa~ados, por haberlo tomado en guerra : e.Ma es una proposidon temeraria; que por lo qne suena es preciso explicaros 1 Id ,que, es justo, ~ inju~to. Todo lo que ,e toma por ?espojos en gtter..- ra JU&ta fonda utulo., como quando una Potencia disputa con orrtf a!gun derecho, y aunque en este caso pueda quedar muchas veces sen~ t1da la conciencia de algunos Mon~rcas ·1 que tornan fas arma~, por• ~ne las lllZQnes CA qu~ ~e fimdó pa¡:aofendet al ot,o no ¡en muL,.!6,,

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