San Juan de Lurigancho Historia y Presencia

Además del cultivo de sus chacras y del robo, se dedicaban a hacer canastas, sombreros y esteras que eran comercializados en la ciudad, con lo obtenido, adquirían otros productos como la sal. Los negros del palenque no estaban aislados de la comunidad de esclavos de Lima y las haciendas vecinas; todos sabían de su existencia y algunos colaboraban con ellos, ayudándolos en el comercio, abasteciéndolos de bienes, ayudando a los negros que querían unirse al palenque y proporcionando información sobre las acciones que emprendía el gobierno colonial contra ellos. EL DESENLACE DE LOS EVENTOS QUE DIERON FIN A LA EXISTENCIA DEL PALENQUE DE HUACHIPA. En agosto de 1713 por Real Acuerdo de Justicia se nombró al general don Martín Zamudio, corregidor de Huarochirí, y a don García Mogollón, representante de los hacendados del valle, para que atacaran el palenque con gente armada y capturasen a los cimarrones. A principios del mes siguiente se dio cumplimiento a la orden produciéndose una batalla que se prolongó desde la mañana hasta la tarde. Inicialmente se pretendió rozar los alrededores del palenque para dejarlo descubierto, luego los sitiadores intentaron prender fuego al lugar, lo que fue imposible a causa de la extrema humedad de los pantanos. Finalmente las tropas del rey bloquearon las salidas mientras las milicias de indios, al mando de los hacendados, asaltaban el palenque. Los cimarrones varones tenían la categoría de soldados que, según los testimonios de los esclavos capturados "todos habían de pelear hasta morir". Como resultado de la refriega, fueron capturados 29, 9 lograron huir. El general Francisco Congo fue herido. Según el testimonio de Felipe Congo, cuando ya estaban siendo derrotados cogió un cuchillo y con él se quiso degollar. Todos fueron juzgados, el general Francisco Congo y el alcalde Manuel Lucumi fueron acusados de sedición, tumulto, robos y homicidios. Fueron condenados a la horca y descuartizamiento, como escarmiento para los esclavos que pretendieran luchar por su libertad y cuestionar al régimen esclavista. Los demás fueron indultados por el virrey Diego Ladrón de Guevara, con la condición que fueran vendidos a cuarenta leguas de Lima, para con el producto de las ventas cubrir los gastos de la expedición. El caso del palenque de Huachipa no es aislado, ni excepcional. Es parte de todas las acciones de resistencia en contra de un régimen de explotación y privilegios, que ha estado en el olvido en parte porque sus protagonistas eran de los niveles más bajos de la sociedad colonial. Fig. 4: Situación y proceso de traslado de los esclavos. Fuente: Google

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