También las excavaciones que efectuara durante el año 2000 el Dr. Rogger Ravines, en el sitio arqueológico de Canto Chico, revelan el uso de ocarinas y flautas de carrizo para el período de presencia Inca en el valle del Rímac. Ravines (2005), nos describe la singularidad de este hallazgo: Los especímenes 2732 a, b, c, d, corresponden a un grupo de flautas o caranillos hechos de carricillo (Pennicetum sp.). Su longitud varía entre 21 cm y 18 cm de largo y 10 y 13 mm de espesor. Todas tienen 7 perforaciones en un frente y dos en la parte posterior» (Ver fig. 3) a Fig. 12. Silbato e d Flautas de caña (Sp. 2732) Fig. 3: Instrumentos musicales recuperados en las excavaciones en Canto Chico: flautas de caña (izquierda) y un silbato o pito de cerámica. (Ravines, 2005) El Sauce, asentamiento contemporáneo a Canto Chico, se sitúa hacia la margen izquierda de la parte baja de la quebrada Canto Grande. Ha sido excavado por Martín Córdova y entre uno de sus hallazgo especiales figura una quena de hueso, que reflejan la variedad de materiales que usó el hombre para la elaboración de instrumentos. Las más recientes representación del uso de la música en el pasado la efectuamos en año 2002, durante nuestra expedición a la zona alta de Canto Grande, donde pudimos hallar asociado a un geoglifo y a un grupo de estancias, el fragmento de una vertedera de un cántaro de estilo Ychsma Tardío (1500 d. C.). Este fragmento tiene una aplicación escultórica que representa a un personaje tocando una quena o zampoña. Los instrumentos prehispánicos andinos los podemos agrupar de la siguiente manera: Percusión: tinya, tambores, sonajas, etc. Viento: quenas, zampoñas, pitos, pututos, trompetas, etc. A las luces de futuros trabajos de investigación arqueológica, tendremos ideas más claras de la variedad de instrumentos y los usos de los mismos en la vida social y ritual de nuestras anteriores culturas. No cabe duda que la población prehispánica de Lurigancho compartió las mismas expresiones artísticas que se desarrollaron a lo largo de la región central de los Andes desde períodos milenarios y que a la llegada de los españoles, no solo se enriquecieron con los nuevos instrumentos, sino que integraron parte importante de los nuevos ritmos que sobrevivieron hasta la actualidad.
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