- -- Fig. 8: Fragmentos de «vasos» Lima Medio procedentes de Cerro San Jerónimo. Un segundo sector se denominó la Cumbre 2, allí se registró un espacio compuesto por recintos rectangulares nucleados y otros alineados en secuencia. Se utilizó grandes piedras para su construcción, algunas de las cuales fueron colocadas en paramentos simples y dobles. Es posible que sólo los cimientos presentasen este tipo de trabajo para luego ser concluidos con un material más ligero, esto considerando que en el entorno existían troncos y arbustos disponibles, ya que cerro San Jerónimo se encuentra en medio de una extensa área de lomas, área que comprendía todo el perímetro de las Pampas de Amancaes y cerros circundantes. En algunos lugares se nota la presencia de excremento de ganado vacuno, caprino y de vizcacha, señal de que el lugar debió ser más que propicio para que la vida se desarrolle en óptimas condiciones en aquel lugar, por lo menos así pareció ser hasta hace unas décadas atrás. En cuanto al material, algunos huaqueos exponen batanes, cistas de planta circular y fragmentos de cerámica de tipo utilitaria. Se observa, también, algunas estructuras posiblemente asociadas a actividades ganaderas, para cuyas edificaciones se habría reutilizado material procedente de las construcciones prehispánicas detalladas arriba. Una posibilidad a considerar es que este cerro fuera lugar de culto, al igual que lo es en la actualidad, para actuales pastores de la vecina comunidad de Jicamarca. Un dato interesante nos lo proporciona Ravines para el sitio de Canto Chico, el cual se sitúa hacia la parte baja de la ladera este de San Jerónimo. Ravines menciona que existen cuatro capas bien diferenciadas, la capa 3, corresponde a la ocupación Inca local, y el estrato 4: Corresponde al suelo estéril de naturaleza aluviónica, en el que además de su constitución franco arenas, se destaca la presencia de grandes piedras arrastradas desde la cima de los cerros vecinos y de huellas de avenidas y escorrentías fluviales de épocas antiguas. Esta capa en algunos sectores cubre un suelo arqueológico poco profundo y muy alterado con evidencias insignificantes del periodo Intermedio Temprano (2004). Esta reciente publicación proporciona información importante, aunque el autor no hace mayor referencia al hallazgo de los materiales lima; sin embargo la naturaleza de los estratos indica que los materiales procederían de los cerros circundantes, para el particular, de Cerro San Jerónimo. PRESENCIA DE MATERIAL LIMA EN LA PARTE ALTA Durante los trabajos de prospección en la parte alta de la quebrada (Abanto, 2002), se comprobó que no existen estructuras monumentales, ni asentamientos domésticos, debiendo mencionarse la
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