cuyas heces le dan una mejor concentración al compostaje), cuidar el pequeño huerto que han podido construir y de pelear con algún dirigente que insiste en invadir sus tierras. Ya en el 2015 cumple 23 años haciendo esta labor sin mayor interés que el de difundir una cultura verde en el distrito. Y todo ese trabajo ya va rindiendo sus primeros frutos; ya que al mes se producen entre 6 toneladas de humus y reciben más de 15 toneladas de residuos orgánicos proveniente de más de 320 personas, dos mercados y 25 comerciantes de los giros de frutas y verduras. Han recibido la visita de muchas facultades, entre quienes resaltan las de la universidad Federico Villareal, César Vallejo, Agraria La Molina y otras, incluso, extranjeras. MÁS BATALLAS POR GANAR Foto 7: Capacitación con Asociaciones Familiares. A pesar del maravilloso y desinteresado trabajo que realizan, los miembros de La Lombriz Feliz aún tienen una batalla pendiente. La principal- y que es, además, la causa por la que este centro no puede mejorar su infraestructura- es la que enfrentan contra los traficantes de terrenos. Lamentablemente, nuestro distrito es el que tiene un mayor índice en problemas de este tipo. La zona en donde se encuentra La Lombriz Feliz es muy vulnerable, ya que se encuentra muy cerca de Jicamarca, lugar que lamentablemente se ha convertido en cuna de traficantes de terrenos a quienes no les basta con invadir la propiedad privada, sino que además no tienen ningún reparo en destruir los milenarios geoglifos de la Reserva Arqueológica de Canto Grande, un santuario de impresionantes geoglifos y petroglifos, de los cuales hoy queda poco más de la mitad; el resto ya ha sido destruido. Y aún se sigue lotizando. Foto 8: El pequeño biohuerto que tenían se estropea continuamente debido al ingreso de extraños al centro. Es por eso que hoy la asociación se encuentra atada de pies y manos, ya que se encuentra en plena disputa legal con algunos dirigentes vecinales que quieren apropiarse de su territorio. Asimismo, a la fecha aún no cuentan con un cerco perimétrico que los proteja, quedando a merced de "extraños" que constantemente estropean el proceso de elaboración del humus echándoles desmonte, inutilizan mucho mobiliario, destrozan plantas y se roban los cuyes. Después de tantos años de trabajo desinteresado es realmente injusto que ninguna autoridad brinde la asesoría y respaldo legal que La lombriz feliz necesita. San Juan de Lurigancho es uno de los distritos más poblados de Lima. Este problema deviene en la superproducción de desechos. De acuerdo con el Ministerio del Ambiente, cada persona produce 0.61 kilogramos de residuos al día, lo que significa que en el distrito se produce alrededor de
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