San Juan de Lurigancho Historia y Presencia

El proceso inicia con la separación, en las viviendas, y recolección de los desechos orgánicos. Para ello, los miembros de La Lombriz Feliz han capacitado a muchísimos vecinos, vecinas, organizaciones, mercados y centros educativos en estos 24 años de existencia, por lo que recolectan y reciben desechos ya divididos en tres categorías: desechos orgánicos (cáscaras y restos de frutas y verduras, restos de comida, etc.), desechos inorgánicos (papeles, botellas, etc.) y desechos generales o no útiles (focos, vidrios, pañales, aceite quemado, etc.) Los desechos orgánicos entran al proceso de compostaje, mientras que los inorgánicos son vendidos o reciclados y solo los no útiles o generales son entregados al camión municipal de basura, que hoy en día sí llega a la zona. Foto 3. Desechos orgánicos cubiertos con cáscaras de ajos Todo lo orgánico se ordena en cúmulos para que empiece su proceso de descomposición. Con la finalidad de evitar el mal olor que este proceso produce, los miembros de La Lombriz Feliz emplean una hábil manera: cubrir los residuos con cáscaras de ajos. Y es que los años de experiencia, y todo el punche puesto por la gente de esta organización con María Nieto Jáuregui a la cabeza, han ideado esta fórmula para que la producción de compostaje no huela mal, además que impide la aparición de moscas, le da mayor porosidad al sustrato y facilita el ingreso de mayores cantidades de oxígeno, permitiendo la producción de bacterias que aceleran el proceso de descomposición. Además, estas cáscaras se obtienen de una empresa cercana que contrata vecinos para que pelen los ajos. Un golazo de media cancha. Este montoncito se deja descomponer durante un mes, después del cual es mezclado con las capas de ajos que lo cubren y, entonces, se le agrega excremento de cuyes y agua. Durante ese segundo mes la temperatura del montoncito sube hasta 70ºC y cambia de color y textura, al punto de convertirse en residuos muy ligeros. Después de tres meses el montoncito es cernido para eliminar plásticos o residuos que no pudieran ser consumidos por las lombrices. Después, es llevado a los "lechos,,, especies de fosas rectangulares donde viven las lombrices felices. El sustrato es puesto en una capa de 10 cm., y es consumido en 15 días por 100 mil lombrices. Foto 4. Las cáscaras de ajos no solo inhiben el mal olor y alejan moscas, también le dan mayor porosidad al cornpostaje, haciéndolo de mayor calidad.

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